Apresan al presunto autor material del crimen de Lola Chomnalez en Uruguay

POLICIALES


Se trata de «El Cachila», un hombre de 39 años que está acusado por el delito de encubrimiento y sospechado de ser el autor del homicidio de Lola Chomnalez, la adolescente argentina asesinada en diciembre de 2014 en las playas uruguayas de Barra de Valizas, informaron hoy fuentes de la Justicia de ese país.

El arresto del sospechoso fue confirmado por el director de Comunicación del Ministerio Público de Uruaguay, Javien Benech, quien dijo que el hombre fue apresado en las últimas horas y será trasladado al Departameto Judicial de Rocha para declarar ante la fiscal del caso, Jéssica Pereira, y el juez de Primera Instancia de esa jurisdicción, Juan Manuel Jiménez Vera.

Se trata de «El Cachila», un hombre de 39 años, quien está acusado por el delito de «encubrimiento» y sospechado de ser el autor del homicidio de Lola Chomnalez.

El hombre es un cuidacoches de la zona, que ya había sido procesado por la jueza subrogante de Rocha, Rossana Ortega, en calidad de coautor por el delito de homicidio agravado por la alevosía en el caso.

Lola Chomnoalez (14) viajó a Barra de Valizas el sábado 27 de diciembre de 2014 y se alojó en la casa de su madrina, Claudia Fernández, quien se encontraba junto a su esposo, Hernán Tuzinkevcih, y el hijo de éste.

Al día siguiente, la adolescente desapareció cuando salió a caminar por la playa y dos dí­as después fue encontrada asesinada a unos cuatro kilómetros de la casa, en una zona de médanos.

Mediante la autopsia se determinó que Lola murió por asfixia por sofocación y que presentaba varios cortes hechos con un arma blanca en distintas partes del cuerpo.

De acuerdo al fallo de la jueza Ortega, la adolescente trató de escapar corriendo de sus asesinos, fue alcanzada, herida con un arma blanca y golpeada en la cabeza para finalmente morir asfixiada cuando, ante sus probables pedidos de auxilio, le apretaron la cara contra la arena.

Por su parte, «El Cachila» fue detenido al comienzo de la investigación pero luego liberado ya que dio negativo el cotejo de su ADN con el material genético hallado en la mochila de ella víctima.

Sin embargo, en su declaración ante la justicia, el ahora procesado admitió que se cruzó con la víctima en la playa el 28 de diciembre del 2014 y le ofreció «una estampita», pero que luego ella se sintió «mareada» y que al auxiliarla descubrió que «no tenía pulso», se asustó y se fue.

Para el fiscal Vaz, «El Cachila» estuvo presente «antes, durante y después» del homicidio, cuyo móvil fue probablemente «sexual».

Y entre las pruebas valoradas para su procesamiento estuvieron los resultados de peritajes psicológicos, psiquiátricos y semiológicos que revelaron que el acusado tiene una personalidad con tendencia «a la mitomanía», a «irritarse fácilmente y perder el control de sus impulsos», y un patrón de «desprecio y violación de los derechos de los demás».

Fuente: Télam/ NA

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