Al límite de su vencimiento, el Gobierno negocia para extender los acuerdos de precio por la carne y la canasta básica

ECONOMIA POLÍTICA


La Secretaría de Comercio Interior busca esta semana arreglar para conseguir compromisos con las cámaras que permita domar la inflación.

Es un año agitado en la Secretaría de Comercio Interior, a cargo de Paula Español. Con todos los focos puestos sobre la inflación, los controles y los acuerdos de precios se multiplican y se renuevan cada vez con más asiduidad. Esta semana le toca el turno a la canasta de productos esenciales, en la que se esperan grandes avances, y a los precios populares de la carne, cuya última versión vence a fines de este mes.

Primero, lo más seguro. A 48 horas de que venza, el acuerdo por el precio popular de las carnes que permite acceder a asado a $399 y a vacío a $499 se renovará, confirman fuentes al tanto de la negociación. Lo que no está definido es bajo qué condiciones: por el momento, en su última versión se estiró durante 15 días con los mismos valores y en las mismas bocas de expendio, pero eso podría cambiar.

Según se pudo saber, la intención del Gobierno es hacer un acuerdo que amplíe la cobertura territorial y la disponibilidad y que llegue mejor a zonas de menores recursos. Para eso, intentará que los cortes a precios populares se vendan también a través de un sistema móvil de comercialización que arrancaría por el Gran Buenos Aires. Se trata del Mercado Federal Ambulante que presentó Español el 13 de abril pasado.

Ese mercado ambulante primero estará presente en los distintos municipios que integran el Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA), y más adelante se irá extendiendo por todas las provincias del país, tal como lo adelantó la funcionaria al momento de presentarlo. En una primera etapa venderá bolsones de frutas y verduras surtidas de entre 5 y 6 kg que tendrán un valor aproximado de $130 a $220 y, si hay acuerdo con el sector cárnico, también incorporaría los cortes a precios populares.

Sobre la canasta de productos esenciales con precios congelados por 180 días todavía no hay grandes novedades. La veintena de empresas convocadas a participar comenzó a enviar los productos que podrían incluir. La idea de la Secretaría de Comercio Interior de incluir precios en las etiquetas ya fue desterrada por las dificultades que las empresas aseguran tener para cumplirlo.

Se convocó solo a empresas con alcance nacional por un tema de logística: la idea es llegar a sectores populares con buenos precios y buena distribución. Los productos son esenciales, como la harina y la lavandina, y fuentes al tanto de la negociación aseguran que habrá preponderancia de marcas secundarias.

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