La Unesco declaró al chamamé Patrimonio de la Humanidad

CULTURA


El género musical del litoral, nacido de la fusión de la cultura guaraní con la jesuítica, acaba de ser reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Según a Unesco, “el patrimonio inmaterial proporciona a las comunidades un sentimiento de identidad y de continuidad: favorece la creatividad y el bienestar social, contribuye a la gestión del entorno natural y social y genera ingresos económicos”. Ahora el chamamé, que “pone en relieve la flora, la fauna, el amor a la tierra”, cobra una dimensión internacional. Entre los próceres del género se destacan Emilio Chamorro, Mauricio Valenzuela, Ernesto Montiel Tránsito Cocomarola.

Entre los años 1940 y 1960, Antonio Tarragó Ros (padre), Ramón AyalaRamona Galarza e Isaco Abitbol le dieron una gran popularidad al chamamé. En la década siguiente se realiza el Festival Nueva Canción Correntina con la presencia de Teresa Parodi, Pocho Roth, Antonio Tarragó Ros (hijo), Mario Bofill y las hermanas Vera y Marilí González Segovia. Luego llegan Chango Spasiuk, y Nini Flores que internacionalizan aún más el género. Y el resto es historia conocida, que continúa hoy, con este gran reconocimiento: Patrimonio de la Humanidad.

Más que un género, podría decirse que el chamamé es una manifestación cultural que comprende música y baile. Es propio de la provincia de Corrientes y nordeste argentino y ha desempeñado un papel relevante en el desarrollo cultural de la zona calando gran parte de su idiosincrasia. Sus comienzos datan del siglo XVI y su importancia no es sólo argentina: también tiene una fuerte presencia en Paraguay, en Uruguay, en Brasil y en la Patagonia chilena.

Dejanos tu opinión