La prórroga de la suspensión de la movilidad jubilatoria, la pelea que viene en Diputados

NACIONAL POLÍTICA


De los proyectos polémicos del oficialismo, es el único que ingresó. En lista de espera: impuesto a los ricos y reforma judicial, entre otros.

“Dicen que quieren reforma judicial, terminar con las PASO, hacer cambios a Ganancias, un impuesto a los ricos, pero nunca vi ningún papel…”. Alvaro González, diputado macrista y vice 1° de la Cámara, resume lo que muchos piensan en la oposición sobre el Congreso en tiempo de pandemia y respecto de iniciativas cuyas llaves las tiene el oficialismo.

De hecho en el Parlamento, de tantos proyectos polémicos o «propuestas» que andan dando vueltas (algunas aparentemente caídas como la de la cristinista Fernanda Vallejos de quedarse el Estado con acciones de las empresas a las que presta ayuda) solo uno está efectivamente presentado: el que busca prorrogar la suspensión de la fórmula de movilidad jubilatoria, para que hasta fin de año sigan siendo los decretos presidenciales los que fijen los aumentales trimestrales.No asoma como una tarea fácil para el Gobierno, que también habría evaluado hacerlo por DNU. En Juntos por el Cambio -que está en contra- creen que terminará adoptando ese camino porque no tendría los votos. Y los tiempos urgen: la fórmula que rige desde fines de 2017 (que cuando se sancionó en el Congreso motivó la batalla campal en la calle con las famosas 14 toneladas de piedras) fue suspendida por 180 por la emergencia de diciembre, plazo que está por terminarse este 20. Aunque el próximo aumento en rigor, deberá darse en tres meses.

En el Senado, donde manda la vice Cristina Kirchner, el Frente de Todos hace a su antojo, le sobra número a punto que puede darse el lujo de licenciar por otros 6 meses al kirchnerista tucumano José Alperovich mientras se investiga la denuncia por abuso sexual en su contra. La semana pasada Juntos por el Cambio se hizo sentir al retirarse de la sesión y no dar los dos tercios necesarios para tratar Alquileres y otro proyecto sobre tablas. Pero en condiciones normales con proyectos con dictamen, no tiene chances de resistir.

En Diputados es diferente. Sobre 257 bancas, el oficialismo tiene 119 y Juntos por el Cambio, 116. Quedan unos pocos decisivos en el medio: 11 “federales” (lavagnistas, cordobeses), y los más volubles de “Unidad” (provinciales), con 8 bancas.

Aunque Sergio Massa, titular de la Cámara, puede articular acuerdos, la relación de fuerzas tampoco consagra la “escribanía” de otros tiempos. La oposición sentó días atrás a 124 diputados para intentar voltear los «superpoderes» al jefe de Gabinete para reasignar partidas sin control parlamentario. Fue un aviso al oficialismo. 

En pocos días más, Massa deberá acordar con los jefes de todos los bloques si se prorroga el funcionamiento mixto virtual-presencial de la Cámara, que rigió en principio por 30 días. “El modo remoto funciona con temas de consenso”, insiste el jefe del interbloque de JxC, Mario Negri. Para los temas más calientes, que tarde o temprano llegarán, se deberá esperar a sesiones frente a frente. Cuando la pandemia -o un acuerdo- abra una ventana que lo permita.

Fuente: Clarín

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