La cuarentena seguirá pero buscan medidas para “oxigenarla” y que sea más liviana para la gente

NACIONAL POLÍTICA


Aún con matices, porteños y bonaerenses acordaron seguir con el aislamiento sin regresar a la Fase 2. Otra vez analizan las salidas recreativas.

La cuarentena alumbró una nueva palabra: «oxigenación». Aún con diferencias y enfoques distintos, el gobierno nacional junto a funcionarios porteños y bonaerenses coincidieron en que hay que seguir con la cuarentena más allá del 7 de junio e incorporar medidas para «oxigenar» a la gente.

¿A qué se refieren con oxigenar? Pensar acciones y aperturas que permitan que la cuarentena, que cumplirá 80 días, se haga más liviana para las familias y, en particular, los niños.

Una de las posibilidades, que será sometida a análisis en estos días, es permitir que haya salidas de padres con hijos, por corto tiempo y con medidas sanitarias, en el conurbano, tal como ocurre en la Capital Federal los fines de semana.

Se hizo en la Ciudad y, según coincidieron en la reunión, «no generó problemas desde el punto de vista de los brotes y fue saludable» para la gente», explicó a Clarín una fuente nacional.

La última palabra la tendrán, sobre el fin de la semana, Alberto Fernández, Horacio Rodríguez Larreta y Axel Kicillof, pero sus ministros avanzaron este lunes en puntos de acuerdo sobre cómo será la próxima etapa.

«Si fuese por la curva de duplicación, deberían volver a fase 2, pero la última semana el número se estabilizó», dijeron en el Gobierno a este diario, y descartaron que, salvo un pico crítico, se pueda decidir volver a fase 2 como propuso Nicolás Kreplak, el viceministro de Salud bonaerense.

Con matices entre lo que analizan en la Ciudad y en la Provincia, y un menú que va de volver a la fase 2 a permitir nuevas aperturas de más rubros del comercio, el Gobierno inició la ronda de consultas con los ministros de Salud, Seguridad, Transporte y jefes de Gabinete de los dos distritos.

Para evitar otra disputa entre Horacio Rodríguez Larreta y Axel Kicillof, como la que ocurrió antes de la última extensión, la Nación apuró conversaciones tripartitas para evaluar escenarios y datos.

Santiago Cafiero junto a Ginés González García y Eduardo «Wado» De Pedro encabezaron una cumbre con los jefes de Gabinete y ministros de Salud de la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires: Carlos Bianco, Felipe Miguel, Daniel Gollán y Fernán Quirós en el Salón de las Mujeres de Casa Rosada.

En el encuentro, quedaron posturas claras. La provincia propone continuar con la cuarentena como está y endurecer los controles de la circulación.

Según los datos que compartió Mario Meoni, ministro de Transporte, la circulación bajo un 12% entre la semana pasada y este lunes. Debería seguir la pendiente con el reempadronamiento para obtener el certificado de circulación.

La ciudad, en tanto, quiere seguir en fase 3 pero, con protocolos estrictos y controles, flexibilizar sectores del comercio.

Las conversaciones continuarán el resto de la semana y se anticipa para el jueves una cumbre entre Larreta y Kicillof, junto a Alberto Fernández para dar la puntada definitiva al formato de la cuarentena que seguirá hasta el 21 de junio.

Como contó Clarín, la hoja de ruta de la Casa Rosada es sencilla: si el número de casos sigue entre 700 y 800 diarios, cifra promedio de la semana pasada, la cuarentena seguirá igual o hasta podría incorporar alguna flexibilización.

 Se conoció, en medio del encuentro, un dato positivo: los contagios del lunes fueron 564.

Si se acelera el ritmo de contagios, no solo no habrá nuevas aperturas sino que, incluso, aparece en escena la posibilidad de dar marcha atrás.

Desde la Provincia, el viceministro de Salud, Nicolás Kreplak, lo dijo con todas las letras: habló de volver a la Fase 2. Kreplak, número dos de Gollán, está en el diseño de los operativos de testeos y advirtió que si no se endurece la cuarentena habrá un pico crítico de casos.

Kicillof fue menos extremo: consideró que esa es una opinión médica y que la decisión política no está tomada, pero aseguró que la tendencia es al aumento de casos y eso requiere ser más estricto.

«La decisión no está tomada, es una opinión desde el punto de vista médico, epidemiológico. Lo que refiere es una realidad, si suben los casos, que vamos viendo que está habiendo mayor circulación del virus, genera que haya que recaer en el servicio de salud. La regla simple es cuanto mayor la cantidad de contagios, más tienen que ser las restricciones. Todavía no hemos hecho la evaluación fina», aseguró el gobernador.

Bianco, el delegado del gobernador en la reunión en Casa Rosada, avisó que analizan las variables y que, a priori, bastaría con controlar con más rigor el tránsito para evitar que aumente la circulación.

Desde CABA, Quirós sostiene que se avanza hacia el pico de casos y recomienda mantener las actuales restricciones. Hay, sin embargo, un sector del Gobierno porteño que pide continuar con más aperturas de comercios.

En Casa Rosada, que tomó como actitud política aceptar los pedidos de Rodríguez Larreta, cuestionan ese enfoque y se muestran sorprendidos por un dato: las industrias porteñas no están autorizadas.

El jueves pasado, Cafiero y el ministro de Economía, Martín Guzmán, visitaron la planta de calzado Viamo en Villa Lugano y se enteraron de que no fueron exceptuados. «Nuestras plantas en el conurbano están activas, la de la Ciudad no», explicaron los empresarios.

Fuente: Clarín

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