Alberto Fernández retoma la agenda local con la primera reunión del Consejo contra el Hambre

NACIONAL POLÍTICA


Participaron 50 ONGs, universidades, cámaras empresariales y sindicalistas. La Iglesia participa a través de Cáritas.

Este viernes, Alberto Ángel Fernández se acostó tarde, tras un encuentro de casi 4 horas -con cena incluida- con los músicos Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina. Pero en su trajín sin freno, se levantó temprano, atendió a una radio donde pocos minutos antes había hablado Evo Morales y luego, encabezó la primera reunión del Consejo Federal contra el Hambre.

Rodeado de referentes sociales, empresarios, de derechos humanos, de diferentes credos, universitarios y hasta de la farándula, el Presidente electo dio empuje a su plan más ambicioso en el rubro social y se enfocó así, en la agenda local, luego de una semana inagotable y dedicada a los conflictos de la región sudamericana, con foco en Chile pero con atención primordial en Bolivia, crisis que llevó al presidente Evo Morales a un exilio en el centroamericano país de México.

En sus oficinas de Puerto Madero, el próximo mandatario argentino se rodeó de Daniel Arroyo, su principal referente del rubro social y seguro ministro del área de Desarrollo Social desde el próximo 10 de diciembre. Al lado de Arroyo, fue ubicado Marcelo Hugo Tinelli, quien se comprometió a colaborar con la gestión de Alberto en el tema del hambre. Fue el tercero en hablar y varios lo vieron a punto de quebrarse: «Estoy muy emocionado y muy orgulloso de estar acá. Siento que la palabra grieta queda desterrada», dijo el conductor de ShowMatch.

Y al salir, delante de los cronistas, aseveró: «No voy a tener ningún cargo en el Gobierno».

A la derecha de Fernández, estuvo Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo, y luego, Carlos Tissera, el titular de Cáritas, brazo social y solidario de la Iglesia Católica que agrupa a casi 200 organizaciones de asistencia, desarrollo y servicio social.

La convocatoria unificó a perfiles tan disímiles como el de Héctor Daer (triunviro y jefe de la CGT) con Roberto Baradel, líder del gremio docente SUTEBA, la diseñadora de modas María Cher hasta la chef Narda Lepes, que «hasta anoche no estaba y llegó gracias a una amiga en común», dijo AF.

La lista fue interminable y hablaron 17 de casi 50 mujeres y hombres que concurrieron a la cita. En «Encarnación», nombre que lleva el búnker albertista donde ya funcionan los futuros equipos de gobierno peronista, las miradas fueron hacia la dirigente platense Victoria Tolosa Paz. La esposa de José «Pepe» Albistur tendrá un rol primordial en el «Plan contra el Hambre», organismo que supervisará Arroyo pero que tendrá dependencia directa del Presidente de la Nación.

Varios de los presentes se sorprendieron porque Alberto F. -con una agenda saturada- se quedó a escuchar a todos los que hicieron uso de la palabra entre ONGs, cámaras alimenticias, rectores de universidades y referentes de organizaciones sociales. También estuvieron representantes de los gobernadores peronistas y llamó la atención la presencia de Gabriel Yedlin, un ministro de Juan Manzur, el gobernador de mayor cercanía a Fernández.

La frase más contundente del futuro Presidente fue al cierre: «Esta va a ser la epopeya de los argentinos, no de un Gobierno».

Luego de la reunión de carácter social, Alberto F. se tomó un té con Estela de Carlotto y recibió a emisarios de una petrolera noruega. Luego, siguió con reuniones con sus próximos colaboradores en el Poder Ejecutivo, capitaneados por Santiago Cafiero y donde se vio desfilar a Felipe Solá, Matías Kulfas, Vilma Ibarra, Matías Lammens y Gabriel Katopodis, todos «ministeriables».

En el día, se lo notó molesto a Fernández con la ronda de nombres de su futuro gabinete:  “Van a llevarse unas buenas sorpresas”, dijo en una de sus tertulias de este viernes. De todos modos, el nombre de Agustín Rossi retomó fuerzas como ministro de Defensa, al conocerse que habló con él acerca del tema del submarino ARA San Juan, cuyo hundimiento se conoció hace exactamente dos años.

Fuente: Clarín

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