Jorge Faurie: “Queremos contribuir a la estabilidad y orden constitucional que tiene Bolivia”

INTERNACIONAL NACIONAL POLÍTICA


El canciller niega que en La Paz haya en curso un golpe de Estado, y apuesta por la vigencia de los mecanismos constitucionales.

El canciller Jorge Faurie habló este lunes con el periodico capitalino  Clarín y se explayó sobre la posición del gobierno nacional en torno a la crisis de Bolivia. Más temprano, el presidente Mauricio Macri había dicho que «todos» estaban preocupados por el país vecino y que «por ahora» él no consideraba los hechos como un golpe de Estado.

¿Por qué en Bolivia no hubo golpe de Estado? 

Primero, porque no hay una definición de manual de qué es un golpe de Estado. Habitualmente es la sustitución de un gobierno por otro completamente diferente. Esa sería una primera interpretación, y en este caso no ha habido alguien que usurpe el poder tomándolo. Como sería por ejemplo, un general. Esto no ha ocurrido, y han renunciado las cuatro personas que están llamadas al mando por vocación sucesoria de la Constitución boliviana. Ahora está pendiente una Asamblea Legislativa, que tiene que decidir cómo hace una etapa de transición y una convocatoria a elecciones en 90 días. Todo está previsto en la Constitución boliviana, dictada por el presidente Evo Morales en el mandato anterior. Por lo tanto, es difícil decir que fue un golpe encubierto. Entramos en valoraciones que se escapan. Queremos contribuir a la estabilidad y orden constitucional que tiene Bolivia. 

 

Pero si bien en la normativa de las Fuerzas Armadas está previsto que sugieran la salida del presidente, ¿no le parece que han dado un golpe?

El presidente vivió a lo largo de las últimas semanas situaciones de enorme desestabilización de sectores populares que repudiaban la opción de su victoria en las elecciones. Y había otro sector que lo respaldaba claramente a él. Frente a esto recurrieron a las fuerzas de seguridad, que decidieron autoacuartelarse para no generar enfrentamientos entre ellos y la población boliviana de la que son parte. Luego, las fuerzas armadas le hicieron saber a Evo que se mantenían prescindentes, y que esto era una cuestión a ser decidida entre los actores del poder político. En coincidencia llegó el informe de la OEA, diciéndoles que había habido hechos de fraude que hacían necesario un nuevo acto electoral. Y ahí se manifestaron algunas entidades -como la confederación obrera boliviana, que fue siempre una institución muy poderosa, y sectores indígenas. Entonces Morales consultó con las fuerzas armadas. Entiendo que no lo respaldaron. No le corresponde a las fuerzas armadas decirle que se vaya, pero es evidente que no le respondieron subordinadamente. Para nosotros las fuerzas armadas cumplieron con la ley. Y nadie ocupó su lugar.

 

¿Y qué cree que hará la Asamblea Legislativa?

La Asamblea, que ahora tiene que llamar a elecciones, tiene una preponderante composición del MAS (el Movimiento al Socialismo, de Evo Morales). Tendrían que ser inteligentes para encontrar una figura apropiada que contemple a la sociedad, porque hay un sector que se opone al MAS.

El secretario general de la OEA presionó a Morales: pide que se respete el orden constitucional de Bolivia. ¿Cómo lo interpreta?

Me parece que revalida lo que decimos nosotros. Tiene que respetarse la vida institucional de Bolivia. Si renuncia el presidente está el vicepresidente, si renuncia él están los presidentes de las cámaras. Si ambos renuncian está la Asamblea Legislativa para ver quién sigue. Este es el mecanismo institucional.

 

¿Y existe alguna posibilidad de que el gobierno argentino saliente y el entrante se pongan de acuerdo para que haya una posición del país en lugar de grieta?

No es una cuestión de que haya o no grieta. El gobierno de Macri entiende de que en Bolivia se tienen que agotar todas las instancias del mecanismo constitucional propio decidido por los bolivianos. Y son los bolivianos los que lo tienen que resolver. Rotularlo desde afuera no ayuda a la situación. Para la figura de golpe de Estado tiene que haber alguien de afuera que decidió apropiarse del mecanismo político y se lo auto atribuye por fuera de la voluntad popular. Y eso no ha ocurrido.

 

¿Qué hará el gobierno a partir de ahora?

Nosotros acompañamos minuto a minuto para que no haya violencia y sí madurez y prudencia de la dirigencia política. También debemos encontrar los mecanismos para esto. Valoramos enormemente el rol que le cabe a la Asamblea Legislativa, y queremos que vayan hasta el extremo los mecanismos constitucionales de Bolivia.

Fuente: Clarín

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