Eduardo “Wado” De Pedro y Felipe Solá, los dos ministros que entrena Alberto Fernández

NACIONAL POLÍTICA


El camporista, para Interior. Y Solá, en política exterior. A uno lo sienta con la pata política y al otro lo lleva a sus giras internacionales.

«Pedro», llamó del otro lado de la mesa, Carlos Acuña, jerarca de la CGT. El Pedro, pronunciado en una sobremesa de gobernadores y sindicalistas en Tucumán, iba dirigido a Eduardo De Pedro, alias «Wado», miembro-fundador de La Cámpora.

El error, anecdótico, se dio en el reencuentro político entre clanes del PJ que estuvieron sin diálogo -o enfrentados- en los últimos años y ahora confluyen en la unidad panperonista detrás de la fórmula Fernández-Fernández.

«Wado», un peronista K, se volvió un engranaje de peso en la ingeniería que Fernández ensaya para su gobierno. Su nombre está lacrado, aunque no se diga en voz alta, como ministro del Interior.

De Pedro, visto como un profesional de la discreción, protagonizó episodios que en el mundo Alberto se leen como semiplena prueba de que su destino es la cartera política.

El miércoles 11, cuando Fernández esbozó en Tucumán el Pacto Social con la UIA y CGT, subió a «Wado» a la comitiva y lo sentó en las rondas de gobernadores y sindicalistas. Versiones del PJ más duro.

En Córdoba, este domingo, la teoría ganó dimensión. Alberto se vio una hora y media a solas con Juan Schiaretti y luego llamó a «Wado» para una charla que se estiró 30 minutos más.

De Pedro intentó, este año, abrir el diálogo con Schiaretti que luego fracasó.​ Fernández lo sentó como indicio de que será un interlocutor con las gobernadores.

En «México», el búnker albertista, se traduce de una manera bien simple. Alberto entrena a «Wado» como uno de los enlace con los peronismos, un puzzle de identidades que orbita al candidato y deberá cohabitar en un futuro gobierno.

El otro es Santiago Cafiero, predestinado a la jefatura de Gabinete, que oficia de interlocutor político y de coordinador operativo.

«Alberto convoca a Wado porque lo valora, no porque está loteando el gabinete. Lo sumó porque cree que es muy hábil y útil para lo que viene. No es relevante que venga de La Cámpora», dice a Clarín un albertista puro.

A la vez que perfila a De Pedro para Interior, Fernández cimienta la referencia de que Felipe Solá será su hombre en relaciones exteriores.

Solá lo escoltó en sus salidas del país: cuando vio a José «Pepe» Mujica en Uruguay, en la reciente gira por España y Portugal, y participará dal encuentro con Evo Morales en Bolivia y con Martín Vizcarra, presidente de Perú.

Fernández suele decir que con Solá «piensan igual en casi todo» y le delega tareas y conversaciones de extrema confianza. El ex gobernador opera, además, en asuntos domésticos con el PJ y los gremios.

La aparición de Solá, figura no siempre diplomática, define un perfil. Fernández quiere un canciller de su extrema confianza con el que «pueda jugar de memoria», dicen en búnker de AF.

Solá y Cafiero irán a la gira express de Fernández con dos presidentes, a la que se sumaron los intendentes Gabriel Katopodis, de San Martín, y Juan Zabaleta, de Hurlingham. «Kato es el intendente preferido de Alberto», dicen en «México». Y suena para ministro.

Solá estará en la cena con Evo Morales en Santa Cruz de la Sierra y en la reunión en Lima con el presidente Vizcarra, el primer ministro peruano y el titular del Congreso.

Del contingente, que parte el jueves después del mediodía y regresa el sábado, también formarán parte Miguel Cuberos y el vocero Juan Pablo Biondi. En Perú, se sumará Marco Enriquez-Ominami.

Fuente: Clarín
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