La inflación de junio fue del 2,7 %, la más baja desde diciembre

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Con un acumulado de 22,4 por ciento, en el primer semestre la inflación alcanzó el nivel que el Gobierno había calculado para todo el año.

La inflación de junio fue  2,7 %, un resultado que se mostró en línea con lo que esperaban los analistas y consultoras. Fue el registro más bajo desde diciembre y la tercera caída consecutiva. En julio se espera que sea más baja. «La inflación está bajando y va a seguir bajando», dijo ayer el presidente del Banco Central, Guido Sandleris. «Están dadas las condiciones macroeconómicas para que baje la inflación de manera sostenida. En julio será más baja que en junio«.

El dato de junio fue 0,4 puntos porcentuales menor al índice de mayo y dos p.p. menos que el índice de marzo, cuando se registró un pico de 4,7%. En lo que va del año acumula un aumento de 22,4 % y 55,8% a nivel interanual según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Al analizar la suba mensual, por sectores, los precios que más subieron, en junio respecto del mismo mes del año pasado, fueron los de comunicación (7,1%),recreación y cultura (3,7%); salud (3,6%) y equipamiento y mantenimiento del hogar, (3,4%). Mientras que los alimentos, se incrementaron en promedio, 2,6%.

De acuerdo con los datos oficiales, los bienes y servicios regulados tuvieron una suba de 2,8% mensual, contra 3,7% que habían tenido en mayo, afectado por subas de gas, agua transporte, combustibles y prepagas.

«En junio recayó la tercera (y última) cuota de aumento del gas (aproximadamente 8%); un alza más moderada de los combustibles (2%) por reducción del componente impositivo, y el aumento en telefonía móvil (8%). Entre todos sumaron 0,6 puntos de inflación», explicó la consultora LCG.

Mientras que los bienes estacionales aumentaron 2,5% mensual, motorizados principalmente por un alza del 6% en frutas y verduras.

El impacto de la inflación, según las regiones geográficas, mostró que la presión más fuerte se dio en noreste (2,9%) y el noroeste (2,8%), mientras que la más baja estuvo en el Gran Buenos Aires (2,6%). Ayer, el organismo estadístico de la Capital Federal, informó que la suba en el ámbito porteño fue del 2,8%.

Los economistas explican que en esta tendencia hacia la desaceleración del índice inflacionario fue «clave», la estabilidad o la tendencia hacia la baja del dólar. Si bien, ese movimiento viene registrándose desde principios de mayo, sólo en junio, la caída de la divisa norteamericana promedió el 5%. El Gobierno, por su parte, está apostando todas sus fichas a que el dólar no se dispare y no impacte en una mayor inflación.

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, había señalado el viernes que esperaba que la inflación de junio mostrara «un camino descendente» y hasta se ilusionó con que «la de julio sea aún más baja que la de junio, particularmente, porque este proceso está liderado por la baja de la inflación núcleo». Sandleris ratificó ayer esta tendencia.

Lorenzo Sigaut Gravina, director de Ecolatina, coincide con lo que señalaron Dujovne y Sandleris. “La inflación bajará por cuarto mes consecutivo y no superaría el 2,5% este mes. Pese a que el alza de precios persistirá elevada, sería la más baja desde el inicio de la corrida cambiaria a mediados del año pasado», explicó.  Su previsión es que la inflación alcance 40% en 2019.

También la consultora LCG  maneja una proyección de inflación a diciembre en torno del 40% anual, consistente con una inflación promedio del 50% anual.

Hacia adelante, «no se pueden descartar nuevas tensiones en el mercado de cambios, pero en un contexto de estabilidad cambiaria y con tarifas congeladas esperamos una inflación converja a tasas de 2,5% en la segunda mitad del año», señaló en su último informe.

«La recomposición de salarios en un escenario (económico y político) en el cual no existe demasiado espacio para seguir comprimiendo márgenes puede sumar algo de presión. Pero, en todo caso, la rigidez del Programa Monetario aseguraría que la oferta de crédito no convalide el aumento de la demanda», analizó.

A principios de julio, también los analistas que mensualmente consulta el Banco Central (BCRA) para su informe de expectativas de mercado (REM) ubicaron en el 40 % su pronóstico de inflación para todo el año y en el 27 % para el 2020.

A pesar de que el indicador de la inflación está cediendo respecto de los meses anteriores, sigue siendo la espada de Damocles para la economía y, de hecho, los economistas del Central corrigieron al alza sus pronósticos.

A esto se suma que el Fondo Monetario Internacional, empeoró el lunes pasado, las previsiones económicas para el país. Pronosticó una contracción del PBI del 1,3 % en 2019 y elevó su estimación de inflación del 32% al 40%.

Fuente: Clarín

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