Daniel Scioli toma distancia de Cristina Kirchner y ensaya un acercamiento a Alternativa Federal

NACIONAL POLÍTICA


El 14 de marzo de este año Daniel Scioli confirmó que sería precandidato a presidente de la Nación y que buscaría, al igual que en el 2015, un camino de consenso dentro del peronismo. Pocas semanas después aclaró que su decisión estaba tomada más allá del camino que decidiera seguir Cristina Kirchner. Fue una forma de marcar distancia de la ex presidenta y borrar del imaginario colectivo cualquier subordinación a la ex jefa de Estado.

El lanzamiento de su candidatura fue acompañado por un puñado de dirigentes bonaerenses. Después de esa demostración de voluntad, Scioli no recibió ni un mensaje de Cristina. Tampoco un llamado o una convocatoria a una reunión. Pero el silencio en el vínculo tiene más de dos meses de antigüedad. Llevan más de un año sin hablar. La relación está atada por un hilo de hielo.

La reunión que el ex gobernador bonaerense mantuvo con Juan Manuel Urtubey este miércoles en la Casa de Salta en Buenos Aires se transformó en una señal clara del alejamiento del ex candidato a presidente del kirchnerismo más duro. El gobernador salteño es considerado un «traidor» dentro de Unidad Ciudadana debido a sus constantes críticas a la figura de la ex presidenta. Juntarse con él y mostrarse en una foto pública fue marcar una postura política en pleno proceso electoral.

Durante el encuentro con el salteño, Scioli ensayó un acercamiento a Alternativa Federal,el espacio que contiene a la mayoría de los gobernadores del PJ y se formó con la idea concisa de armar un esquema peronista sin la presencia del kirchnerismo. El esquema federal fue consecuencia directa del interbloque que los mandatarios peronistas armaron en la Cámara de Diputados y que ha sido el impulsor del diálogo con el gobierno nacional desde la oposición.

Más allá de las críticas a la gestión de Macri, Scioli es un dirigente que se siente cómodo en la búsqueda de consensos, rol que cumplió el peronismo federal desde que comenzó el gobierno de Cambiemos. Tal es así que fue uno de los primeros en acudir a la Casa Rosada luego del pedido de Mauricio Macri de lograr un acuerdo para estabilizar la economía en el año electoral. Sin embargo, el ex gobernador bonaerense se mantiene bajo el paraguas kirchnerista, espacio que no dialoga con el Gobierno, e ingresó quinto en la lista de diputados nacionales que se confeccionó en el Instituto Patria en las elecciones legislativas del 2017.

La frialdad del vínculo con Cristina Kirchner, sumado a la incertidumbre sobre la candidatura presidencial de la ex mandataria y el malestar que generaron sus últimas declaraciones sobre la agrupación que lidera Máximo Kirchner- aseguró que «Algunos de los pibes de La Cámpora le llenaban la cabeza a Cristina» – lo llevaron a poner un pie afuera de Unidad Ciudadana.

Desde hace meses Scioli promociona unas PASO en las que participen todos los dirigentes del peronismo. Pide la unidad y el amalgamamiento de los distintos sectores de la oposición. En ese camino decidió reunirse con diferentes gobernadores. Estuvo con Sergio Uñac, Gustavo Bordet, Juan Schiaretti y Juan Manuel Urtubey. Los últimos tres forman parte de Alternativa Federal. Los cuatro consideran que el ciclo de Cristina Kirchner está acabado y que el peronismo debe reinventarse y lograr que emerja un nuevo liderazgo.

Schiaretti y Urtubey, los gobernadores más críticos de la ex jefa de Estado, lo invitaron a formar parte de Alternativa Federal, pero le aclararon que el espacio seguirá transitando una ruta distinta a la del kirchnerismo. Le remarcaron que el acuerdo es definir las candidaturas en unas PASO y que su participación podría darle volumen al espacio. En la tarde de ayer, durante el encuentro en la Casa de Salta, Scioli prometió pensarlo y tomar una decisión en el corto plazo.

Urtubey y Scioli mantienen una relación fluida desde hace años. En el esquema de Gabinete que el candidato presidencial tenía diseñado por si asumía en el 2015, el salteño ocupaba un lugar relevante. El contacto entre ambos se mantuvo después de la derrota ante Mauricio Macri y los caminos paralelos que tomaron dentro del micromundo peronista. La imagen en la Casa de Salta resumió el buen vínculo existente, pero también fue un mensaje concreto hacia el Instituto Patria.

El rol del ex gobernador en el bloque de diputados de Unidad Ciudadana está desdibujado. Si bien mantiene una buena relación con Agustín Rossi – presidente del bloque – y Eduardo «Wado» De Pedro – hombre de extrema confianza de Cristina Kirchner -, no encuentra su lugar en las filas kirchneristas. En los últimos meses comenzó a moverse en soledad y con la convicción de volver a intentar ser presidente. Así llegó al encuentro con los gobernadores. Buscando posturas y miradas distintas a las del kirchnerismo.

En el peronismo creen que el futuro – y casi seguro – triunfo de Schiaretti en Córdoba lo impulsará al gobernador cordobés a convertirse en el principal articulador del espacio. Sus palabras en la noche del próximo domingo quizás den alguna pista del camino que el peronismo federal seguirá en los meses venideros. Los límites de la construcción ya están marcados. Sin embargo, falta claridad sobre las jugadas de los precandidatos de Alternativa Federal. Con un escenario con mayores definiciones, la decisión del ex gobernador de Buenos Aires puede precipitarse.

Scioli participó de todos los actos peronistas donde la unidad fue la consigna. Se mostró con los intendentes del conurbano, dirigentes el Frente Sindical y de la CGT, gobernadores cercanos ala kirchnerismo como Gildo Insfrán, y otros alejados como Juan Manuel Urtubey. Señales de la unidad que buscó dar. Está convencido de que es el camino que debe recorrer la oposición. Sin embargo, mantiene diferencias con la conducción de Cristina Kirchner y analiza seguir con su precandidatura presidencial dentro de Alternativa Federal.Quizás la ruptura se concrete en el corto plazo. Esa una decisión absolutamente personal. En el peronismo lo esperan. Ya se lo hicieron saber.

Fente: Infobae

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