Tres meses de prisión efectiva para un reincidente delincuente posadeño

LOCALES POLICIALES


Renzo Manuel Barbudez, de 35 años, fue capturado en la noche del martes 11 de diciembre del año pasado en pleno intento de robo a una vivienda de la calle pasaje 25 casi Vicente Casares de Posadas. Sobre él estaba vigente un pedido de detención en función de que debía responder por otros delitos de idéntico tenor que había cometido meses antes, en otros barrios de la capital provincial.

En este último caso el dueño de la propiedad fue más inteligente y eso permitió efectivizar su captura. Barbudez esperó a que se vaya para entrar, pero el propietario nunca se fue. Por eso, ni bien cruzó la línea del delito fue encerrado adentro del inmueble y siguió en esa condición hasta que llegó la Policía.
Fue apresado y su entrega no fue sencilla ya que los uniformados debieron convencerlo para que salga de la propiedad y cuando lo hizo intentó apuñalarlos con un cuchillo de cocina.
Desde entonces está privado de su libertad poniendo en relieve -nuevamente- cómo fue su vida de hampón. Y como siempre estuvo ligado al mundillo delictivo su detención sirvió para avanzar en otras causas que esperaban resolución, siendo una de ellas un intento de robo a un automóvil perpetrado en mayo del año pasado, siete meses antes de su captura.
De acuerdo al expediente, fue el 6 de mayo a las 17.30 cuando Barbudez intentó abrir la puerta de un Fiat Palio estacionado sobre la avenida Roque Sáenz Peña, propiedad de Marcos Gabriel Núñez.
Su mala suerte fue tal que dos inspectores de tránsito lo vieron, avisaron a la Policía y si bien se largó a correr, fue detenido en las inmediaciones por una patrulla policial. Como cada vez, su arresto no fue fácil, por lo que en la dependencia policial (Comisaría Cuarta) se lanzó de cabeza contra una puerta de vidrio como muestra de una actitud agresiva y poco colaborativa.
Por esta causa llegó recientemente a la instancia de debate acusado del delito de hurto en grado de tentativa y daños en concurso real. Pero lejos de someterse a un triunvirato de jueces, decidió adoptar la vía abreviada por lo que recibió una condena de tres meses de prisión de cumplimiento efectivo.

Fue a instancias de la intervención de la defensora Correccional y de Menores, Liliam Inés Belloni, y la Fiscal del mismo fuero, María Laura Álvarez. Barbudez reconoció haber cometido el ilícito mientras espera resolver las otras causas por la misma vía.

Una década delictiva

Retrocediendo un poco en el tiempo, este delincuente tuvo gran cantidad de ingresos a las comisarías capitalinas. Incluso en un momento llegó a poner en jaque a la Policía de Misiones hasta ser finalmente condenado, pero la detención de mediados de diciembre no fue la única digna de una película.
Hace casi diez años, más precisamente el martes 20 de octubre de 2009, Barbudez se fugó del Penal de Loreto al que había llegado con 25 años y una condena (en 2005) a tres años y medio de cárcel por haber cometido siete golpes criminales en tan sólo un año.
En el juicio en su contra, el joven fue hallado culpable de los delitos de robo, tentativa de robo, hurto simple y robo calificado en grado de tentativa. Por ser ya en aquella época reincidente la pena fue de cumplimiento efectivo. Y además se lo vinculaba en la investigación de un homicidio.
Tras el escape de la penitenciaría de Loreto, el inquieto malviviente fue recapturado el 23 de octubre de 2009. Se supo que saltó el muro del penal en compañía de un cómplice.
El operativo de búsqueda se cumplió en las localidades de San Ignacio, Loreto, Santa Ana, Candelaria, Garupá y Posadas, como así también a lo largo de la costa del río Paraná, dado que se especulaba que podría cruzar a Paraguay con la ayuda de alguna embarcación.
Se sabría luego que Barbudez estaba agotado. Que la selva y la falta de alimentación e hidratación esta vez no fueron sus aliados y su caída fue prácticamente una entrega.
El mismo sujeto, en abril de 2010 y a menos de un año de su desventura por la selva, protagonizó otra situación de enfrentamiento con la Policía: “Le disparó cuatro tiros a un policía y sería condenado a cuatro años”, tituló El Territorio en aquella oportunidad, en otra de las tantas crónicas en que su nombre y apellido  figuró en los medios de prensa.

Desde entonces, a más de una década de su irrupción en el mundo criminal y con decenas de caídas en distintas comisarías posadeñas, Barbudez continuó haciendo de las suyas en propiedades ajenas. Todo hasta que un nuevo fallo judicial lo volvió a poner tras las rejas durante un pequeño lapso de tiempo.

Perpetua por el asesinato del hijo

Renzo Barbudez es nada menos que el hijo de Nilda Valiente, la mujer que el 2 de enero de 2005 asesinó a puñaladas a su propio hijo Gabriel, de un año y siete meses. El aberrante hecho se produjo luego de que la infanticida asfixió al pequeño y luego le asestó 38 puntazos con un destornillador. Por este macabro hecho fue condenada en 2007 a cadena perpetua por homicidio calificado por el vínculo y ensañamiento. En el marco de esa causa, se supo que el cuerpo del pequeño fue hallado cerca de la Placita del Puente, un día después. “Roba desde hace cuatro años. Se dedica a los ritos satánicos. Cuando éramos novios, le llamaban La Bruja. Se pinchaba el dedo con espinas y pasaba ese dedo con sangre por una vela encendida y escribía el nombre de personas. Siempre fue agresiva; me rompió el brazo con un palo cuando vivíamos a una cuadra de Mitre y López Torres”, dijo el papá del niño asesinado, Víctor Alfredo González, al momento de su indagatoria, porque también había sido detenido pero con el tiempo liberado ya que no tuvo nada que ver con el atroz crimen.

Dejanos tu opinión