Alumno atacado tiene una elevada presión intracraneal y sigue grave

LOCALES POLICIALES


Maximiliano S. (16), el joven estudiante del cuarto año de secundaria del Bachillerato con Orientación Polivalente (BOP) 2, de la localidad de San Martín, que fue atacado por uno o dos compañeros dentro del establecimiento, sigue internado en terapia intensiva del hospital Madariaga de Posadas con alto riesgo de muerte debido a la elevada presión intracraneal que tiene.
En la tarde de ayer, se cumplieron 48 horas de la cirugía cerebral a la que fue sometido, pero el cuadro sigue siendo crítico, motivo por el cual continúa en coma inducido.
Según se pudo saber, el chico tiene “un traumatismo grave en la cabeza con un sangrado muy grande, muy extenso. Tuvo que ser operado y si bien la cirugía la toleró bien, todo el sangrado y el hematoma que él tenía provocó mucho daño en el cerebro, mucha inflamación” y eso es lo se está tratando de revertir por estas horas, informaron los familiares consultados.
Se informó también que al menos hasta ayer a la tarde no había grandes cambios en su evolución y estado del estudiante agredido en el establecimiento escolar seguía siendo muy crítico.
“Tiene mucha presión dentro de la cabeza, eso es lo que no le permite mejorar. Por ahora va a estar dormido, sedado”, se le informó a la familia de Maximiliano.
Si bien está estable, “por el momento no hubo cambios, él no está fuera de riesgo a pesar de que va respondiendo al tratamiento, va mejorando día a día pero la inflamación sigue muy alta todavía, está muy hinchada la cabeza y para eso hay que mantenerlo sedado”.
Según le explicaron los médicos a la familia, la hinchazón no disminuye debido al fuerte sangrado que tuvo producto de los golpes que recibió. El joven seguirá completamente dormido al menos mientras ese cuadro inflamatorio pueda ser revertido.
“Él ahora tiene que estar dormido. Además se le administran drogas para que empiece a eliminar todo ese líquido, toda esa agua que junta dentro del cráneo y eso lleva días”, señaló la familia.
Además el equipo médico les comunicó que el riesgo de vida es elevado porque la inflamación puede seguir aumentado. Incluso no se descartó que vuelva el sangrado. “Si eso pasa hay riesgo de que su cerebro no lo soporte, por eso todavía tiene riesgo de vida, él puede morir porque es muy grave el traumatismo que tiene”, precisaron.
Ante ese panorama el chico sigue siendo evaluado como un paciente en estado crítico con un seguimiento diario.

Una intervención rápida lo salvó, pero podría tener secuelasSi bien en un primer momento trascendió que el menor fue agredido por otro chico de su misma edad, ya en su casa la víctima mencionó que fueron dos los atacantes.
El hecho se registró el miércoles en el primer recreo del turno tarde del BOP 2, cuando Maximiliano se hallaba en el baño charlando con un compañero, circunstancia en la que fue brutalmente golpeado. Incluso, no se descarta que le hayan pateado la cabeza debido a la gravedad de lesiones que presenta.
Según la denuncia radicada ante la comisaría de San Martín por su mamá, Silvia Tatarinoff (34), alrededor de las 14.15 del miércoles recibió un mensaje de texto de la preceptora de su hijo, quien le manifestó que el adolescente estaba descompuesto y se retiraría del colegio. Pero, al llegar a su domicilio, no contó que lo agredieron y se limitó a decir que le dolía el hombro.
A media tarde llegó su hermana, que asiste a la misma institución, quien le contó a la madre que el chico tuvo una pelea.
Con el transcurso de las horas, Maximiliano comenzó a evidenciar un fuerte dolor de cabeza y su mamá decidió trasladarlo al hospital Samic de Oberá, donde los estudios de rigor determinaron un traumatismo craneoencefálico grave y su derivación urgente al Madariaga.
“No nos imaginamos que era tan grave, pero los médicos nos dijeron que si la cirugía se demoraba se moría. Ya nos dijeron que perdió una parte del cerebro y puede quedar en estado vegetativo o paralítico”, comentó Mariela Tatarinoff, tía del joven, y añadió: “Le va quedar alguna secuela, pero puede ser mínima porque tiene la ventaja de ser joven”.
“Los médicos nos explicaron que recién si se desinflama le pueden despertar del coma farmacológico para ver su reacción”, detalló.
También comentó especificaciones sobre la agresión que padeció su sobrino, siempre a partir del testimonio del propio chico en las horas previas al agravamiento de su cuadro.
Al respecto, mencionó que “contó que estaba conversando con otro chico y se reían y aparentemente el agresor se sintió perseguido y le golpeó a traición. Le pegó y se golpeó contra la pared, pero parece que fueron dos los que le pegaron”.
Asimismo, indicó que “a simple vista no se notaba el golpe, no quedó azul ni tenía chichón porque fue una lesión interna”.
Ante la gravedad del hecho, desde el Juzgado Correccional y de Menores ordenaron la recepción de testimoniales a compañeros y docentes que pudieran aportar datos para confirmar la identidad de los agresores.

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