Un policía está prófugo por el faltante de droga en la Primera de Eldorado

LOCALES POLICIALES


El 10 de marzo dos policías fueron pasados a disponibilidad en Eldorado por “presuntas irregularidades” en la custodia de droga incautada que estaba alojada en la Comisaría Primera de esa localidad, dependiente de la Unidad Regional III. Con el correr de las horas, y la intervención de la Justicia Federal, esos dos efectivos fueron detenidos.
Más allá de eso, El Territorio pudo confirmar que no son los únicos uniformados involucrados, sino que hay un tercer efectivo sospechado y que al momento permanece en condición de prófugo. Se trata de un efectivo que estuvo en la guardia ese día, aunque destinado a tareas de mantenimiento.
Según reconstruyó este medio en base a fuentes ligadas al proceso, el uniformado fue identificado como Fernando M. (29), con domicilio en Colonia Delicia y quien hace cuatro años se unió a las filas de la fuerza provincial. Hoy se cumplen tres semanas de que no aparece.
Los investigación arrojó que el sujeto estaría fuera de la provincia y que se habría ido con su pareja, que de forma imprevista renunció a su trabajo en la localidad. Por eso la alerta de búsqueda tiene carácter nacional y, más allá del tiempo transcurrido, se cree que tarde o temprano el sujeto va a caer.
Según pudo reconstruir este medio, el faltante de droga se detectó en un cambio de guardia el mismo domingo que se conoció el escándalo. Un efectivo que llegó a la dependencia notó que había fajas violentadas y consultó a su colega, quien dijo que lo había notado pero que no se le ocurrió informar a los superiores. Rápidamente se dio parte.
Efectivamente había irregularidades por lo que quien supuestamente no dio aviso y el encargado de la guardia anterior, al parecer de la noche del sábado y madrugada del domingo, quedaron en la mira, al igual que quien ahora está siendo procurado. Este último había estado durante esa jornada en la dependencia, aunque no en la custodia.
Los celulares de los implicados fueron secuestrados y el juez Miguel Ángel Guerrero, titular del Juzgado Federal local, ordenó que Gendarmería intervenga y establezca el faltante de la droga. Allí apareció el primer inconveniente: el candado no podría ser abierto, por lo que tuvieron que romperlo.

Después se determinó que quienes robaron la marihuana habrían roto el cerrojo, pero se tomaron el trabajo de colocar luego uno idéntico para no despertar sospechas. Sólo se tuvo que atar cabos, puesto que las herramientas utilizadas estaban dentro del depósito.

Ya con la confirmación de que parte del cargamento -secuestrado por la fuerza provincial en diciembre- no estaba, la Justicia ordenó al día siguiente allanamientos en las casas de los funcionarios, con sus consecuentes detenciones. Es allí cuando notaron que Fernando M. (29) ya no estaba.

Sus colegas, identificados como Nicolás Q. (28), oriundo de la localidad de 9 de Julio, y Fernando Andrés M. (31), con domicilio aparente en Garuhapé, permanecen desde entonces en una celda mientras la investigación judicial avanza.

Policías y narcos
 
Como viene informando este medio, durante este mes -y en apenas doce días- fueron cuatro los efectivos policiales detenidos en la Capital del Trabajo, todos involucrados a maniobras narco. Con el agente, cuya situación se mantuvo en estricta reserva, esa cifra es mayor.
Es que el viernes 22, pocos días después de esos hechos, desde el mismo juzgado se ordenó la detención de Diosnel Sebastián V., quien es sargento ayudante y Marcelino Segundo S., con rango de sargento, quienes eran los encargados de custodiar las armas incautadas en procesos judiciales de la Justicia ordinaria local.
A los efectivos se los investiga por formar parte junto a -al menos por ahora- otras dos personas de una asociación ilícita dedicada al narcotráfico, la venta de esas armas robadas en la frontera seca, como así también el robo y comercialización de automóviles robados en la misma zona.

Otro de los involucrados en esta banda, posiblemente el cabecilla, es un peligroso delincuente que incluso fue condenado por la muerte de su mujer en Bernardo de Irigoyen, identificado como Oscar “Beito” Ríos. Es decir, la relación de estos efectivos, con muchos años en la fuerza, era con lo más -tristemente- destacado con el mundo del hampa.

30

Kilos.
El faltante de la marihuana, según estableció Gendarmería Nacional, sería de unos 30 kilogramos. La droga pertence a un cargamento incautado por la Policía el año pasado.

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