Narco prófugo cayó mientras llevaba mercadería a comedores comunitarios 39

LOCALES POLICIALES


El hombre andaba por el buen camino, trabajaba detrás del volante y de paso ayudaba a los más necesitados, llevando el pan a los más vulnerables en momentos de la dolorosa crisis argentina. Más precisamente se encargaba de hacer el reparto de mercaderías a comedores dependientes de asociaciones civiles en Posadas.
Sin embargo, su pasado y la Justicia lo perseguían. Estaba prófugo desde el año pasado luego de escapar de un juzgado de Paraná, cuando salió a hacer tareas de mantenimiento custodiado por el Servicio Penitenciario Federal. Cumplía dos condenas por narcotráfico que fueron unificadas en 2017 y se agotaban recién en 2022.
Luis Menelio Ayala, posadeño de 44 años, fue detenido el viernes por la Policía de Misiones en la capital provincial. El procedimiento fue realizado por el personal de la Dirección de Investigaciones Complejas, en cercanías de la parroquia Santa Rita en horas del mediodía cuando éste manejaba una Renault Kangoo.
Allí justamente opera la cocina centralizada, que depende del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia. Desde la cartera informaron que las personas encargadas de hacer el transporte son “particulares”, contratadas como fleteros por el área administrativa, pero que no son empleados del ministerio. Desconocían lo sucedido, dijeron.
Los pesquisas, según pudo saber El Territorio en base a fuentes confiables, lo venían siguiendo desde hace más o menos tres meses, pudiendo así establecer sus hábitos y recorridos. La solicitud de captura llegó por parte de la Policía de Entre Ríos, en junio del 2018, mediante un pedido del fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull.

Narcotraficante reincidente
Luis Menelio Ayala es un conocido delincuente en el mundo narco, señalado como abastecedor de grandes bandas de Entre Ríos y Santa Fe con droga que salía, obviamente, desde Misiones. La última vez que lo apresaron fue en 2015, cuando estaba en libertad condicional por otra condena.
Según reconstruyó El Territorio, este hombre, soltero y al parecer sin hijos, fue atrapado por primera vez el 15 de octubre del 2011 mediante un operativo llevado adelante por la Policía Federal y Gendarmería Nacional. Ocurrió en cercanías a La Paz, también Entre Ríos, sobre la ruta nacional 12.
Los uniformados sabían que iba a llegar ahí, la investigación se había iniciado unos días antes mediante una llamada anónima al Juzgado Federal de Paraná, que anunció que Ayala iba a movilizar dos toneladas de marihuana desde Candelaria -donde también habría estado preso- hasta tierras entrerrianas y Rosario. Los datos fueron precisos, con nombres y apellidos, lugares de alojamientos y vehículos.
El informante detalló incluso que el narco posadeño había asumido la conducción de la organización tras la detención del correntino Christian Ulises Cafferata y al menos tres veces por mes viajaba desde Posadas para aprovisionar a las redes de venta de marihuana.
Los 2.000 kilos de cannabis -que iban a ser movilizados en un camión- nunca aparecieron, pero al hombre lo aprehendieron en un Renault Megane junto a un sujeto llamado Mariano Cinquetti, también de Posadas, con 2,500 gramos de la misma sustancia.
El 28 de diciembre del 2012, la Justicia Federal de Paraná condenó a cuatro años y medio de prisión a Ayala. Cinquetti, en tanto, fue sentenciado a dos años y medio por ser el partícipe necesario, pero como había estado detenido más de la mitad de esa pena, nunca regresó a prisión.
Si bien su condena se agotaba en 2016, el 15 de junio de 2014 fue beneficiado con libertad condicional y se radicó en Paraná para insistir con el negocio de la comercialización de estupefacientes. Lo atraparon otra vez el 26 de febrero del 2015 en esa ciudad con 605 kilogramos de marihuana ocultos en el doble fondo de un camión Mercedes Benz ploteado con rótulos de la empresa distribuidora mayorista  Mercom, con sede central en Oberá y sucursal en Resistencia (Chaco).
El camión había estado estacionado allí durante dos días y los efectivos de la Policía Federal redujeron a Ayala y otras tres personas intentando cambiar la droga a un vehículo. El sujeto llegó al lugar manejando un Chevrolet Classic en compañía de Miguel Ángel Ramírez, un ex policía federal correntino que había pasado nueve años en prisión por el homicidio de un adolescente en 2004.
Los otros dos eran los choferes del vehículo de gran porte con dos hombres oriundos de la localidad de San Luis del Palmar identificados como Félix de Jesús Gómez (32) y Christian Ismael Godoy (35), a quien los pesquisas le descubrieron un importante patrimonio, con casas y autos de lujo.

Última condena y fuga
La banda fue condenada en agosto del 2016 y el misionero recibió entonces la pena de ocho años de cárcel por el Tribunal Oral Federal. En tanto, en febrero la Justicia decidió unificar ambas penas a una única de nueve años y seis meses de prisión, acordando el vencimiento recién para el 24 de diciembre del 2022. Los medios locales consideraron que “ganó” unos años con ese beneficio.
El posadeño fue alojado en la Unidad Penal I de Entre Ríos, pero el 12 de junio del año pasado, cuando hacía trabajos de mantenimiento -cortaba el pasto- en el sector del Juzgado de Ejecución de Penal y Medidas de Seguridad, salió corriendo hacia la calle y desapareció de la vista de todos. El pedido de detención aclara que no incurrió en ningún delito, puesto que no ejerció violencia para huir, por lo que solamente lo procuraban por rebeldía.
La captura por la evasión estaba vigente en la base de datos del Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (Sifcop), pero eso no fue impedimento para que el narcotraficante prestara servicios a una entidad estatal.

2,5

Kilogramos de cannabis.
La primera condena que recibió Ayala la conoció en en diciembre del 2012, cuando lo sentenciaron a cuatro años y seis meses de prisión por la tenencia de más de dos kilos de marihuana.

El Territori

Dejanos tu opinión