Macri justificó la suba del dólar y le pidió a la gente: “Tienen que aguantar”

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El Presidente resaltó que todos los países emergentes están devaluando su moneda. “Nadie la tiene fácil en el mundo”, aseveró.

Mientras el peso se devaluó frente al dólar por octava jornada consecutiva y alcanzó un nuevo récord histórico —cerró el miércoles en $44,92— Mauricio Macri adjudicó esa situación al contexto mundial aunque resaltó que el país hoy tiene «mayor solidez».

«Es muy importante que entendamos. Nadie la tiene fácil en el mundo. Hoy el dólar sube lo mismo en Brasil, en Turquía, en todas partes. Hay cosas que pasan que tienen que ver con el mundo. Hoy nosotros tenemos una política monetaria seria. Hoy vamos a tener un superávit comercial de 10 mil millones de dólares, el turismo receptivo crece todos los días. Han pasado cosas que nos dan mayor solidez, lo que no significa que si el mundo se devalúa frente al dólar, nosotros no devaluemos», afirmó.

Durante su paso por Córdoba por el Congreso de la Lengua, el mandatario dio entrevistas a las radios Cadena 3 y Mitre, en las que pidió «perseverar en esta línea» y «entender que no hay ningún tipo de magia». «Es la primera vez en décadas que la Argentina entró en una crisis con unas reglas y está saliendo de a poco con las mismas reglas, sin cepos, sin trabas», aseguró.

El Presidente mantuvo el eje que inauguró en su discurso en la Asamblea Legislativa del 1° de marzo: «Este es el camino del crecimiento sobre bases sólidas. Esta es la primera vez que estamos haciendo las cosas en serio. Volver atrás sería una catástrofe para la Argentina. Lo que digo es que tienen que aguantar, yo estoy convencido de lo que estoy haciendo».Y siguió: «Si no creen en lo que yo les digo, escuchen a los que nos visitaron. Qué dijeron los chinos y todos los líderes de los principales países: ‘Felicitaciones presidente por lo que están haciendo’. Hay que perseverar, hay que tener convicción».

Más adelante, Macri volvió sobre lo que él cree es el talón de Aquiles de la economía argentina: la suba de precios. «No se puede vivir con esta inflación -reconoció-. En las reformas económicas, con el punto de partida espantoso, que nos quedamos sin crédito y con la sequía, nos dimos un golpe espantoso«. Durante otro tramo de las entrevistas, el Presidente insistió con que bajará aunque admitió que en el corto plazo se mantendrá alta:  «Sé todo lo que está pasando, laburo para ustedes, pero estas cosas llevan tiempo y una política monetaria tiene un rezago. La inflación va a ir a la baja, pero estamos en un 4% promedio para estos meses«.

Durante las entrevistas, el dólar se acercaba a los $ 45 pese a la suba de las tasas luego de cerrar el martes con un récord de $ 43,67. Finalmente, cerró el miércoles en $44,92.

​El Presidente buscó transmitir tranquilidad y ratificar el rumbo económico, y volvió a atribuir la falta de confianza a la posibilidad del regreso de Cristina Kirchner. «Estamos recuperándonos lentamente y encima hay un tema central: la duda del mundo es si los argentinos van a seguir en esta dirección o van a volver atrás, a una selección mesiánica, a algún atajo. Tenemos que confirmarle al mundo que no vamos a volver atrás. No existe futuro en el populismo, el populismo gasta presente a costa de futuro, nosotros construimos futuro», marcó el contraste.

En un momento, de manera implícita, Macri reconoció que su equipo económico perdió credibilidad en el último tiempo. «Creo que la va a tener cuando se termine este proceso. Hay mucho miedo, y también el miedo a la elección que estamos enfrentando. Hay gente que toma decisiones que las ha congelado hasta ver si ratificamos este camino o volvemos para atrás».

En el ida y vuelta entre la realidad y la necesidad de regenerar expectativas, agregó: «Que hoy tengamos un Gobierno transparente, que licitó las obras con concursos abiertos, evaluaciones en educación, eso muestra que tenemos futuro. Nunca hay más oscuridad que en el segundo antes de amanecer«.

Al final el Presidente agradeció «a los cordobeses por bancar» -la provincia fue determinante en su triunfo de 2015- y prefirió no involucrarse en la interna entre Mario Negri y Ramón Mestre, los dos radicales que irán por separado para enfrentar al peronista Juan Schiaretti: «Más allá de que el PRO y la Coalición Cívica vayan con Negri, me tengo que mantener al margen».

Fuente: Clarín

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