Descubren la trama detrás de la brutal agresión a Lucas Zarza

LOCALES POLICIALES


Mientras Lucas Saúl Zarza (31) continúa internado en grave estado en el Hospital Madariaga, ayer los pesquisas de la Policía dieron pasos más que importantes en el esclarecimiento del hecho, el cual desde un principio estuvo cargado de misterio e incógnitas.
El lavador de autos había sido reportado como desaparecido desde la madrugada del 16 de marzo y dos días después sus familiares descubrieron que estaba internado en terapia intensiva y luchando por su vida como consecuencia de un brutal golpe recibido en el cráneo.
Fueron sus propios familiares quienes comenzaron a recolectar los primeros datos. El hombre había ingresado al nosocomio local ese mismo sábado por la tarde, pero entró como NN en una ambulancia que lo alzó al costado de una calle interna del barrio Wipplinger.
Los vecinos de la zona señalaron que al menos en tres oportunidades alertaron a la Comisaría Decimoctava de la presencia de una persona tendida en el lugar, pero los uniformados que acudieron lo habrían dejado sin asistencia al suponer que el hombre se encontraba borracho.
Desde ese momento el caso fue un rompecabezas en el cual pesquisas de Policía de Misiones comenzaron a tomar intervención y durante largos días fueron recolectando elementos para reconstruir lo sucedido con Zarza.

Últimos pasos y detenciones 
Fue así que, según pudo saber  El Territorio, en base a las averiguaciones practicadas, los pesquisas establecieron que ese sábado a la madrugada Zarza habría asistido al boliche Scombro -ubicado en la intersección de la avenida Quaranta y Comandante Miño-, el cual ya fue epicentro de varios hechos de violencia, entre ellos el crimen de Alejandro Saucedo (19), ultimado de una puñalada en el cuello a fines de julio de 2017.
En esa instancia, las fuentes consultadas señalaron que Zarza habría protagonizado un altercado en el boliche en el cual incluso intervinieron tanto el dueño del local nocturno, como uno de sus hijos y otro sujeto.
Lo que se sospecha es que en esa instancia Zarza habría sido agredido brutalmente por estas personas involucradas, quienes luego incluso lo habrían llevado hasta el lugar donde lo dejaron tirado y malherido, a unas diez cuadras aproximadamente del boliche.
Al tomar conocimiento de toda esta información, los pesquisas comunicaron lo obtenido al Juzgado de Instrucción Dos, a cargo por subrogancia del magistrado Fernando Verón, quien autorizó una serie de procedimientos.
Fue en ese contexto que ayer al mediodía los uniformados intervinientes procedieron a la detención del dueño del local bailable. El hombre de 58 años fue aprehendido en plena vía pública, en cercanías a la calle Jesús Nazareno, casi ex ruta provincial 213.
Las fuentes indicaron que su hijo  también tenía una orden de detención pero hasta anoche se mantenía en condición de prófugo, al igual que el tercer involucrado, sobre quien no se tuvo mayores precisiones.
Pero esto fue sólo una parte de la trama de procedimientos realizados en la víspera.
Es que estas tres personas están acusadas por la agresión a Zarza, hecho que por el momento es instruido bajo la figura de lesiones graves, pero en la Justicia también avanzó sobre dos policías que esa madrugada estaban de adicional en el boliche y no habrían intervenido en la gresca.
En base a diversas fuentes, El Territorio pudo saber que los suboficiales integraban las filas de la División Seguridad Vial y Turismo y Prevención de Delitos de la Unidad Regional X, respectivamente.
Los dos uniformados también fueron aprehendidos ayer y la Jefatura de Policía ya dispuso el pase a disponibilidad de ambos, ante la sospecha de que hayan incurrido en el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público agravado.
En el marco de los procedimientos la Policía realizó varios allanamientos, entre ellos en la casa del dueño del boliche y en la vivienda de los policías, donde secuestraron sus uniformes para resguardo.
Cuando Zarza fue encontrado no tenía su teléfono celular consigno y tampoco su motocicleta, pero  las fuentes ayer indicaron que en inmediaciones a la zona la víctima apareció malherido se encontró el cuadro de una biciclo que al ser examinado se constató que el número de chasis correspondía al rodado del herido.
En este contexto, la Policía continuaba trabajando con el objetivo de dar con más objetos relacionados al caso, como así también en la búsqueda de los prófugos.

La voz de la familia

Zarza hoy cumplirá 12 días internado en el Hospital Madariaga y continúa prácticamente igual desde el día que llegó: en terapia intensiva y con riesgo de muerte. “Mi hermano está en estado de coma, en manos de Dios, esperando a despertarse pero puede quedar en estado vegetativo por el fuerte golpe en la nuca que tuvo. Los médicos dijeron que recibió un golpe muy fuerte que lo dejó en este estado”, expresó su hermano, Cristian Ávalos, en diálogo con Radioactiva pocos días después de conocerse el caso. En esa misma ocasión además recordó como fue el momento en que se enteró que su hermano estaba internado. “A mí me avisan que lo estaban buscando, después mi mamá y mi cuñada se van al hospital pero no había datos de él y después un Policía pudo averiguar que estaba en el Madariaga y es por ello que fuimos a reconocerlo. Pregunté por sus pertenencias pero nadie sabía nada, ni siquiera quién lo había llevado”, señaló. Por otra parte relató que mediante vecinos pudo saber que varios lo habían visto tirado en la zona del barrio Wipplinger y que habrían llamado a las fuerzas de seguridad para que lo asistieran pero no obtuvieron respuestas. “Yo sólo sé que ese día salió con los compañeros de trabajo comieron algo y se fue bien como un día normal, fueron tres veces que llamaron a la Policía cuando lo vieron tirado a mi hermano y no se entiende por qué no lo asistieron”, apuntó.

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