Cuáles son los daños que provocará esta suba desproporcionada del dólar

NACIONAL POLÍTICA


La jornada que viene depende de lo que pase afuera: la divisa puede subir si los problemas de Wall Street continúan, o puede moderarse si los inversores aprovechan la baja de los precios y salen a comprar

Sería un error creer que la disparada del dólar es responsabilidad absoluta del Gobierno. La Argentina vulnerable, tuvo una sobre reacción ante el temor de una recesión mundial que nació en Wall Street y continuó en Europa.

El dólar ante las seis principales divisas aumento 0,26 por ciento. Derribó desde el dólar australiano (-0,86%) y el neozelandés (-1,33%) hasta el peso mexicano (-1,13%) y el real brasileño (-2%). En Chile el dólar tocó el máximo de los últimos tres meses.

El temor nació en Wall Street. Los inversores están preocupados porque los bonos del Tesoro de más corto plazo rinden más que los de 10 años. Cuando el mercado se inclina hacia los títulos más cortos, es presagio de recesión. No faltaron consultores norteamericanos que predijeron un derrumbe del S&P 500 el indicador más amplio de Wall Street.

La incertidumbre hizo que cayeran las bolsas del mundo y que los inversores se refugiaran en los bonos de menor riesgo. Europa ayudó a la crisis con sus proyecciones de menor crecimiento.

La Argentina, absolutamente vulnerable por sus problemas internos, recibió la noticia con una suba de la divisa que se acercó a 3 por ciento. En el mercado mayorista abrió directamente por encima de los $ 43 y llegó a rozar $ 44, pero cerró $ 1,25 arriba a $ 43,90 (+2,93%).

La plaza minorista, donde los ahorristas operan menos cantidades individualmente, el contagio fue similar. En bancos y casas de cambio, el dólar aumentó en la misma proporción de $1,25 a $44,92 (+2,86%). El «blue» que se mueve al mismo ritmo que el minorista, pero cierra por debajo para captar clientes, aumentó 3,28% y terminó a $44,10 muy pedido por los clientes. El tema es la ausencia de vendedores que no tienen opciones para colocar los pesos. Sólo e desprenden de lo que necesitan hacer pagos ineludibles.

De hecho, no se puede pensar en invertir en bonos en dólares argentinos porque la paridad cede ante un Bono del Tesoro de Estados Unidos que cada vez está más fuerte. El Bono a 10 años aumentó 1,66% y sus rendimientos bajaron a 2,3740, una tasa que no se veía desde fines de 2017. Este movimiento unido a una suba de 2,25% del Bonar 2024, el bono local de referencia de la deuda, que fue inferior al alza del billete, provocó que el riesgo país aumente 3% a 791 puntos básicos. En Brasil el riesgo país creció de una manera casi similar (+2,75%). Lo curioso es que en Venezuela el riesgo subió apenas 0,20% a 5.270 puntos porque los títulos de este país están en ala porque crecen las apuestas contra de la permanencia de Nicolás Maduro en el poder.

Por otra parte, las Letras de Liquidez (Leliq), alcanzaron un volumen tan alto que es imposible renovarlas plenamente porque los depósitos a plazo fijo no crecen al mismo ritmo que los intereses que paga el Banco Central por estos títulos. Este es el talón de Aquiles del plan monetario de Guido Sandleris, titular de la autoridad monetaria. En esta ocasión, el Central captó $ 201.445 millones a una tasa promedio de 67,76% que fue 0,84 puntos más elevada que la del día anterior, pero le liberó a la plaza $ 11.600 millones que seguramente alimentarán la demanda de dólares del jueves.

Las reservas cayeron 320 millones a USD 66.866 millones. En cuatro ruedas perforaron dos pisos. El viernes pasado estaban en USD 68.037 millones. Si bien en el medio anticiparon un pago de deuda en forma de REPO a un banco, en la caída influyó la baja del euro, del oro y otras monedas que integran las reservas. Esta vez la pérdida por la devaluación de esas monedas fue de 60 millones. A organismos internacionales y Brasil se pagaron 6 millones. El resto de la caída se explica por el retiro de depósitos por parte de los bancos ante el reclamo de clientes que deben hacer frente a las obligaciones de fin de mes que incluyen desde sueldos hasta pagos en los mercados de futuro. Ese retiro afectó a los encajes e hizo reducir las reservas. Pero es un movimiento absolutamente normal de fin de mes.

La Bolsa, siguió la tendencia del mundo. Con un monto normal de negocios de $732 millones, el S&P Merval, el índice de las líderes, cedió 1,39 por ciento. El dato positivo es que este indicador cerró en el máximo del día, ya que llegó a estar 2,48% abajo a las 11.30.

En Wall Street, los ADR’s argentinos -certificados de tenencia de acciones- tuvieron bajas generalizadas.

El dólar altera varios planes del Gobierno. Por empezar, debe preocuparse por una inflación que se puede recalentar más cuando estos valores se puedan trasladar a precios. También influirá en la recaudación fiscal porque lo que sube el dólar por mes supera la multa e interesas por mora que aplica la AFIP. También puede influir en el ritmo de liquidación de exportaciones. Porque con más de 10% de suba en el mes, supera la tasa de cualquier crédito que puedan tomar para no tener que deshacerse de los dólares.

La jornada de hoy depende de lo que pase en el exterior. El dólar puede subir exageradamente si la crisis que nació en Wall Street continúa, o puede moderarse si los inversores aprovechan la oportunidad de la baja de los precios de las acciones de la bolsa norteamericana y provocan el «rebote del gato muerto», como se llama en la jerga a la suba posterior al día de una fuerte caída.

Fuente: Infobae

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