Por la interna en Córdoba, el Gobierno duda en involucrarse en la campaña para gobernador

NACIONAL POLÍTICA


Ni Mestre ni Negri bajarán su postulación. En la Casa Rosada no quieren quedar salpicados con el enfrentamiento.

En las horas que restan habrá conversaciones en torno al conflicto entre Mario Negri y Ramón Mestre, aunque en principio ninguno de los dos sectores cede como para que pueda vislumbrarse un acuerdo y los dirigentes trabajan en el armado por separado de los frentes y las listas de candidatos. En la última jornada antes del cierre de presentación de las alianzas, el peronismo encabezado por Juan Schiaretti consolida el escenario favorable y en la Casa Rosada comenzaron a evaluar el grado de involucramiento en la campaña.

Mauricio Macri se inclinó por Negri y dos de sus principales espadas -Marcos Peña y Rogelio Frigerio- hicieron lo posible para que Mestre bajara sus aspiraciones. La resistencia del intendente de Córdoba implicó un desafío al Presidente y su mesa chica decidió intentar preservarlo de la pelea en el segundo distrito electoral del país. La Mesa Nacional de Cambiemos buscó acotar la disputa al ámbito local y el Consejo Nacional del PRO fijó como objetivo bajarle el perfil al conflicto, pese a que Macri en privado no ocultó el malestar por lo que consideró un desplante de Mestre.

Negociaciones siempre hay, pero es muy difícil. Mestre está muy cerrado y pelea por poder, Negri se considera ganador y va por una cuestión personal”, dijo  un alto funcionario sobre el margen cerrado en las horas finales antes del cierre para presentar las alianzas, en la medianoche de este miércoles aunque la jueza electoral Marta Vidal las recibirá hasta el jueves por la mañana.

Cambiemos quedó disuelto en la provincia luego de que Negri no aceptara las condiciones de la interna -estaba prevista para este domingo- dispuestas por Mestre, con el control de la estructura partidaria. Con “Córdoba Cambia”, conformado por el PRO, el Frente Cívico y la Coalición Cívica, el jefe del interbloque de Diputados se prepara para ir directo a las generales del 12 de mayo con Héctor Baldassi como compañero de fórmula y Luis Juez como candidato en la capital. Con Luis Briner -intendente de Bell Ville- y Rodrigo de Loredo, Mestre ajusta los trámites para usar la Lista 3, histórica del radicalismo.

Además del escenario favorable a Schiaretti, el Gobierno encendió una alarma por la posibilidad de perder la Capital ante el peronismo con Martín Llaryora, vicegobernador y ex intendente de San Francisco, como posible postulante. También aspira a competir Olga Ruitort, ex esposa de José De La Sota. La tensión por ese casillero alentó las versiones de un ofrecimiento a De Loredo por parte del macrismo de una candidatura a diputado nacional para debilitar a Mestre y el desdoblamiento de la elección en la capital, desmentido por el actual intendente.

Luego de tomar distancia de la disolución de Cambiemos en la provincia, el Gobierno comenzó a analizar la participación en la campaña. “El involucramiento del Presidente está en ánalisis, depende de cómo termine esta etapa”, dejó abierto un funcionario involucrado en la estrategia. De buena relación con Schiaretti y enfocado en su reelección, Macri evitará quedar salpicado por la pelea local aunque a la vez la Casa Rosada intentará asegurar que Negri quede por encima de Mestre. “Mauricio no se mete en ninguna interna, veremos más cerca de la elección”, indicó otra fuente del Gobierno. Está fresco el caso de Neuquén: Macri recibió durante sus vacaciones en Villa La Angostura al radical Horacio Quiroga -también a Omar Gutiérrez- y luego no volvió a la provincia.

María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta podrían dar apoyo a Negri a través de fotos o videos. Y Elisa Carrió ya comprometió su respaldo: lo llamó “compañero de ruta” y dijo que después de Semana Santa irá a recorrer la provincia: “Termina el domingo de Pascua y parto a Córdoba un mes”.

Fuente: Clarín

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