Balearon a un joven cuando iba a comprar a un kiosco de la chacra 181

LOCALES POLICIALES


En medio de un confuso episodio ocurrido el martes por la noche sobre uno de los pasillos internos de la populosa Chacra 181 de la capital provincial, y a pocos metros de la avenida San Martín, un joven de 28 años tuvo que ser hospitalizado tras recibir tres disparos cuando se dirigía a un kiosco de la zona.
Por este hecho tres jóvenes del mismo vecindario serían los responsables del ataque, aunque hasta ayer por la noche la policía no había podido dar con ninguno de los implicados.
El herido se llama Claudio D. (28), a quien los proyectiles causaron lesiones en la pierna izquierda, brazo derecho y en la zona del estómago. Pero por fortuna ninguno de los disparos dañó algún órgano vital y, por ello, pudo recibir el alta médica a primera hora de ayer.
El Territorio se entrevistó con Antonia Monzón, madre del baleado, a quien en el vecindario conocen con el apodo de Cuchi. De acuerdo a los testimonios de la mujer, el ataque se produjo ya entrada la noche del martes, cuando Claudio se dirigía a un comercio cercano para comprar un par de ojotas para su hija.
“Por suerte vino a casa y nos dejó a la nena y salió. Él se fue a comprar una ojota y cuando pasó por el pasillo lo balearon. Nosotros al ratito escuchamos ruidos y los gritos. Mi otro hijo lo buscó como pudo y lo trajo hasta mi casa”, narró Antonia, quien luego añadió que Cuchi tuvo que ser trasladado de urgencia en una camioneta particular hasta el hospital Ramón Madariaga, ya que la asistencia médica y policial tardaba en llegar.
En torno a las circunstancias que desencadenaron el ataque, la madre comentó que se enteró que los jóvenes que viven en la misma chacra, y que estarían sindicados como los autores de la emboscada, habrían acusado a Claudio de intento de robo. Esto fue tajantemente desmentido por la mujer.
También aclaró que su hijo, hasta el momento del ataque, no había tenido ningún tipo de altercado con estas personas.
“El problema es con uno de mis sobrinos, ellos no le pueden ver e incluso no hace mucho ya le habían castigado. Ellos venden droga y la gente no puede pasar porque le salen con armas”, agregó la vecina, y añadió además que su sobrino, identificado como Ramón (22), ayer a las 6 de la mañana fue atropellado por uno de los atacantes de su hijo.
Y como si fuera poco, detalló  que Ramón también fue atacado a tiros el lunes por este grupo de jóvenes, con quienes al parecer mantenía una vieja rivalidad, situación que fue informada oportunamente por este diario. Agregó que el joven permanece internado en el hospital por un disparo en el muslo.
“Acá a varios le hicieron lo mismo, la gente hace denuncias y nadie hace nada y ya es común que pase esto. Nos dicen que no hagamos justicia por mano propia, pero no por eso mis hijos no se van a defender. Así no se puede vivir”, sentenció Antonio, que pidió más seguridad para su familia y los vecinos de la chacra. “Con ellos nunca tuvo el problema, pero a mi sobrino sí, siempre le molestan y desde hace rato viene este problema”, dijo.

La víctima no dio detalles de sus agresores

Durante la tarde del lunes, cerca de las 18.30, una mujer de 45 años identificada como Antonia M. se presentó en la Comisaría Decimosexta, y contó que su sobrino había sido herido con un arma de fuego y que estaba refugiado en la casa de una amiga sobre la avenida Almafuerte. Ante la denuncia, los efectivos policiales se acercaron al lugar, cerca de la intersección con la avenida Fracrán. Se metieron por los pasillos del lugar indicado por la señora, hasta que salió a encontrarlos, herido, Sergio Ramón B., de 21 años. El joven contó que momentos antes caminaba por la avenida cuando fue interceptado por un hombre que sin mediar palabras le efectuó disparos con un arma de fuego, uno de los cuales impactó en su pierna izquierda. Según fuentes policiales, los efectivos intervinientes insistieron en varias ocasiones para que brinde detalles del agresor, pero la víctima se negó en todas ellas, sin aportar mayores datos de los expuestos. El joven no podía caminar y, dada las condiciones de los caminos para llegar hasta donde estaba, fue trasladado en patrullero a la comisaría interviniente. Allí lo buscó una ambulancia para trasladarlo hasta el Hospital Madariaga. Hasta ahora los únicos datos recogidos son los brindados por la tía del herido, quien aportó un alias del supuesto atacante. En el lugar del hecho trabajaron profesionales de la Policía Científica.

Fuente: ET

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