Disfrazado de gendarme asaltó en Los Lapachos y huyó con 160 mil pesos

LOCALES POLICIALES


“Danos todo, sabemos que tenés plata”, le dijo a Aída Vázquez (33). Junto a un cómplice, encañonaron y golpearon a la mujer. “Amenazaron con matarme junto a mis hijos”, relató. Fue ayer por la mañana y, cuando escapaban, le dijeron que no hiciera nada porque volverían.El malviviente, vestido con un uniforme de la fuerza federal, con una computadora en la mano izquierda y el revólver en la derecha.

Una verdadera pesadilla fue la que vivió ayer por la mañana una vecina del barrio Los Lapachos, al sur de la capital provincial, tras ser asaltada por un delincuente disfrazado de gendarme que le apoyó un arma de fuego en la cabeza y le robó 160 mil pesos, entre dólares y pesos, además de una computadora con trabajos de diseño gráfico de varios años.

“Gracias a Dios no pasó nada, fue una desgracia con suerte. Sólo me queda la preocupación por mis tres hijos, que vieron todo”, le contó Aída Vázquez (33) ayer, minutos después del episodio, tras asegurar que los maleantes conocían de la presencia del dinero y actuaron, supone ella, con información específica.

El episodio se registró alrededor de las 9.55 en una vivienda de la manzana G, sobre la calle 73, a doscientos metros de la avenida Juan José Paso. Vázquez, quien se dedica a la compra y venta, el comercio, y el diseño gráfico, acababa de atender a una de sus clientes cuando irrumpieron en la escena los dos delincuentes.

“Aprovecharon que la mujer salía y entraron. Tenían entre 20 y 25 años. Podría decir que son hermanos, porque eran muy parecidos, aunque uno vestía el uniforme de gala de Gendarmería y otro, ropa de todos los días”, especificó la víctima.

El dúo fue directamente a la ventana, donde interceptó a Aída y la obligó a ingresar a la sala. “Sacaron el arma, me apuntaron y entraron por la ventana. Me decían que habían venido a buscar la plata. Mi hijo mayor, de 7 años, y los dos mellizos de 5 escucharon todo y vinieron a ver qué pasaba”, reveló. Los tres pequeños se toparon con una imagen que no olvidarán nunca: dos maleantes le apoyaban un arma en la cabeza a su madre.

“Danos toda la plata, sabemos que tenés más. Queremos todo lo que tenés”, le dijeron los maleantes a Vázquez, quien había alcanzado a darles lo que tenía a mano. Tuvo que recurrir a sus ahorros para saciar a los ladrones: entregó así unos 120 mil pesos y 800 dólares, “que eran para mis vacaciones”, contó.

Las cámaras de seguridad que la mujer instaló hace un año y medio en su casa registraron casi toda la secuencia. En las mismas, se observa como el “gendarme” encañona a la mujer con un revólver y, tras alzarse con el dinero, se lleva también la computadora de la víctima, quien perdió varios años de trabajo.

“Me pusieron el arma en la cabeza. Y después, cuando se iban, me apoyaron el revólver en el estómago. Ahí yo lo empujé a uno, pero entonces el otro sacó otra arma y volvió a amenazarme”, reveló Aída sobre el intento de resistencia que esgrimió ante los invasores. “Sufrí un golpe en la boca y arañazos en las manos, gracias a Dios nada más que eso”, agregó.

El asalto duró alrededor de diez minutos, al decir de la dueña de casa. Tras el forcejeo y antes de irse, los maleantes volvieron a intimidarla: “No hagas nada, quedate quieta y no salgas, porque vamos a volver”.

Efectivos de la Decimoctava y de la UR-X trabajaron en la escena, junto a Cibercrimen, que ‘levantó’ las grabaciones de las cámaras a los fines de identificar a los maleantes. “Más allá del dinero, lo que me preocupa es el trauma que vivieron mis hijos. Cuando ya todo había pasado, me preguntaban quiénes eran esos hombres y por qué querían matarme”, se lamentó Vázquez.

Fuente: PE

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