Violencia de género, Ni Una Menos y feminismo: el encuentro de Sophie Grégoire Trudeau con periodistas y activistas argentinas

NACIONAL POLÍTICA


La primera dama de Canadá mantuvo una reunión informal en la embajada porteña, donde escuchó testimonios y contó cómo trabaja su país en los temas referidos a los derechos de las mujeres

«Ni una menos, vivas nos queremos». Lo dijo en perfecto español, lo que hizo conmover a todas las presentes. Sophie Grégoire, la esposa del primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, se reunió con periodistas y activistas argentinas durante su visita a Buenos Aires con la intención de debatir cuestiones vinculadas a la agenda de género en su país y en la Argentina.

Siempre atenta, Grégoire, que trabajó durante varios años como cronista en radio y televisión, escuchó testimonios de periodistas y activistas argentinas, muchas de las que organizaron la primera movilización bajo la consigna «Ni Una Menos» en 2015.

Con un breve discurso introductorio, Grégoire se refirió a los desafíos que enfrentan las mujeres en la actualidad en la lucha por el reconocimiento de sus derechos.

En este sentido, señaló que es necesario hacer foco en la educación y en la comunicación basadas «en la verdad y la libertad por fuera de las creencias» individuales.

De inmediato, pidió a las presentes –todas con su pañuelo verde emblema de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito en la Argentina– que se presentaran y que compartieran cuáles eran los desafíos y las oportunidades que se presentaban en el país en lo que concierne a la agenda de género.

por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito en la Argentina

Entonces se habló de la gesta detrás del proyecto de ley a favor de la interrupción voluntaria del embarazo que obtuvo media sanción en Diputados y luego fue rechazado en el Senado, de las alarmantes cifras de femicidios en la Argentina y de las fallas en la Justicia ante los repetidos casos de distintos tipos de violencia contra las mujeres.

Durante el encuentro, que duró cerca de una hora, la esposa de Trudeau pudo además ver imágenes de las manifestaciones en las calles contra la violencia de género.

 

Un libro de Claudia Piñeiro, otro sobre el aborto en la Argentina, entre los presentes que recibió la primera dama canadiense

Después de escuchar el intercambio de ideas y opiniones, Grégoire reflexionó sobre la desigualdad que enfrentan las mujeres en distintos ámbitos: el trabajo, la vida pública, las oportunidades.

Y mencionó un término recurrente: «empoderamiento». Según contó, en las distintas experiencias de empoderamiento femenino que vivió en su país, los resultados en términos de mejoras en los ámbitos laborales fueron notables.

Sobre este punto, aseguró que la desigualdad es algo «evidente», por lo que consideró que es natural para las mujeres considerarse feministas.

Por otra parte, señaló que el feminismo no es una cuestión que implique únicamente a las mujeres.

«La desigualdad además es un insulto a la inteligencia de los varones y los niños», afirmó enfática.

En una extensa intervención, también señaló que los grandes cambios sociales implican resistencia y que las mujeres tienen que valorar cada pequeño paso que se da hacia la equidad.

A la vez, también aseguró que el reclamo no debe ser la «tolerancia» sino la aceptación.

 

Interesada por la agenda de género en la Argentina, Trudeau escuchó con mucha atención los testimonios de las mujeres invitadas (Fotos Cleo Bouza)

«La tolerancia implica condescendencia», apuntó.

Por último, dio un mensaje alentador, al afirmar que en cualquier contexto, incluso los más adversos, se pueden encontrar aliados para combatir las injusticias.

«La derrota no es una opción», concluyó Grégoire.

Poco después, la canadiense recibió por parte de sus invitadas el pañuelo verde por la despenalización del aborto, el libro de cuentos Quién no, de la escritora argentina Claudia Piñeiro, y una publicación titulada El aborto en América latina, editada por Siglo XXI.

Entre risas también recibió un par de medias verdes con el emblema por la despenalización del aborto para que le hiciera entrega a su esposo.

Minutos antes, el embajador canadiense en la Argentina, David Usher, había recibido un par de medias similares y decidió ponérselas ahí mismo, antes de salir rumbo a una reunión protocolar.

Fuente: Infobae

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