El lunes se podría dar a conocer la condena para Santa Cruz

LOCALES POLICIALES


Habrá que esperar hasta el lunes para conocer el fallo del juicio a Rocío Santa Cruz (33), acusada de haber chocado y matado al inspector de tránsito municipal Ramón “Topo” Cabrera. Ayer fue el día de los alegatos. La Fiscalía pidió 5 años de prisión efectiva para la abogada y ex Miss Argentina y la defensa la absolución.
El 26 de noviembre, a las 10, la imputada tendrá la posibilidad de decir sus últimas palabras antes de que el juez Correccional y de Menores Dos de Posadas, César Jiménez, dicte el veredicto.

“Voy a mantener la calificación de Homicidio culposo. Acá la única víctima fue Cabrera”, dijo la fiscal María Laura Álvarez en el inicio de su alegato.
Para ella, no hay dudas de que el Peugeot 408 blanco que conducía Santa Cruz el 31 de enero de 2016 por la mañana a una velocidad superior a la permitida impactó contra la moto de 110cc que conducía el agente municipal, en Quaranta casi Zapiola. “Cabrera dio contra el parabrisas y luego cayó al asfalto. Sufrió un desnucamiento, una fractura de base de cráneo”, precisó.
“Este hecho se esclareció gracias a la perspicacia de un secretario judicial, que encontró restos de un auto Peugeot en el lugar y orientó la búsqueda”, aseguró.
Sostuvo que “la imputada huyó del lugar, se escondió en su casa tras el choque”.
“Santa Cruz declaró que su auto se rompió al pasar un lomo de burro. Este argumento es burdo. La rotura del parabrisas no es compatible con un impacto contra un lomo de burro”, afirmó.
“Santa Cruz estaba ebria porque había ido a una despedida de soltera. No existió el café con Tía María que Josefina Dei Castelli asegura haberle preparado para calmarla ese día. Dei Castelli declaró el día del hecho y nunca mencionó ese café, hasta que vuelve a declarar meses después”, consideró.
Álvarez no cree en el estrés postraumático que sufriría la acusada. “Tiene memoria selectiva, no recuerda lo que no le conviene”, indicó.
Para la Fiscalía, las pericias dejaron en claro que el auto de la acusada no mantuvo la distancia reglamentaria y por eso chocó de atrás al motociclista.
“La sociedad exige penas ejemplares, que no haya más muertes provocadas por conductores alcoholizados”, afirmó.
“Frialdad, falta de empatía, falta de arrepentimiento. Esto es lo que demostró Santa Cruz durante el juicio. Se tapa la cara por vergüenza. No lloró como sí lo hizo la familia Cabrera”, sentenció.
Pidió cinco años de prisión, el máximo que contempla la ley para los “homicidios culposos”.

Fuente: M. O

Dejanos tu opinión