Detienen a dos argentinos por supuestos vínculos con grupos terroristas

NACIONAL POLÍTICA


Tenían contacto con un cubano acusado de intentar atentar contra una embajada de EE.UU. Lo dispuso el juez Canicoba Corral.

A la serie de episodios de violencia e intentos de ataque cuasi terroristas que se vienen sucediendo semanas antes de la cumbre del G20, se suma otro episodio judicial aún misterioso pero que en el Gobierno y la justicia consideran de suma importancia. Dos jóvenes argentinos fueron detenidos acusados de mantener vínculos con grupos terroristas. Los detenidos intercambiaban mensajes radicalizados islamistas y homofóbicos con un hombre de nacionalidad cubana al que se acusó de querer atacar la embajada de los Estados Unidos en Colombia.

Las detenciones fueron ordenadas el viernes pasado por el juez federal Rodolfo Canicoba Corral en el marco de una investigación que se había iniciado en abril y en la que participó el fiscal federal Franco Picardi. Los nombres de los detenidos no fueron proporcionados por ninguna parte, pero se supo que uno de ellos se apellida Barraza y el otro Gutiérrez. Tienen poco más de 20 años. El defensor oficial que los asiste pidió su excarcelación pero Canicoba Corral la denegó. Y el lunes en su indagatoria se negaron a declarar.

Fuentes judiciales que trabajan en la investigación contaron que la causa se inició en Argentina a raíz de un alerta que transmitió Interpol desde Colombia a la unidad antiterrorista de la policía. Y que esa información daba cuenta de que un ciudadano cubano había sido detenido en Bogotá acusado de estar vinculado a un plan para realizar un ataque terrorista en la embajada de los Estados Unidos en Colombia y que no descartaban que tuviera intenciones de atacar en Argentina.

En las investigaciones hallaron que en el teléfono del cubano había activado un grupo de de la red de comunicación Telegram  -integrado también por Barraza y Gutiérrez- en el que se intercambiaban mensajes e información de extremismo islámico. Aparecían veneraciones a «Alá» como «el salvador», pero el problema principal de los mensajes eran los festejos a las ejecuciones y decapitaciones del grupo terrorista ISIS. Además intercambiaban entre esos mensajes pasajes del Corán.

En la causa que llevan adelante Canicoba Corral y Picardi se hicieron allanamientos, escuchas telefónicas.

Los servicios de inteligencia estadounidenses y británicos estaban al tanto de estos contactos, incluso de Barraza y Gutiérrez. El Gobierno había pedido incluso información a Londres, que se la denegó, y Canicoba Corral tenía  preparado un exhorto para enviarlo a Londres pidiendo más datos. En medio de estos movimientos, el Foreign Office británico emitió un alerta o «consejo» destinado a quienes viajen al país en el que hablaba de probables atentados terroristas indiscriminados en lugares turísticos. Este estatus no mencionaba el G20 pero fue emitido justo antes de la cumbre.

En el escrito que pudo conocer este diario se les imputa «integrar una organización de extrema violencia vinculada a grupos islámicos y principalmente homofóbicos. Ello salió en las escuchas también, ya que Barraza y Gutiérrez intercambiaban mensajes fuertemente adversos y violentos a la comunidad LGTBIQ, que justo iba a participar de una marcha, este sábado 17.

Fuente:Clarín

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