Después del trato con el FMI, se viene la verdadera prueba del Presupuesto

ECONOMIA


En medio de los anuncios sobre nuevas cifras y compromisos con el FMI, asomó un tema ineludible y que pone a prueba la capacidad del Gobierno para cerrar un acuerdo político, quizás el último posible en la antesala de la disputa electoral: el Presupuesto 2019.

«Adecuado y sustentable», dijo Christine Lagarde para calificar el proyecto, basado en el objetivo de déficit cero. «Paso esencial», dijo Nicolás Dujovne para definir la necesidad de su aprobación. Las tratativas con gobernadores y legisladores de la oposición entraron esta misma semana en proceso de aceleración, con el objetivo doble de coronar el trámite hacia mitad de octubre en Diputados y no demorarlo después en el Senado.

El último paso para trabajar de manera simultánea o «en tándem» entre las dos cámaras del Congreso fue dado ayer mismo aprovechando la presencia de Rogelio Frigerio en la comisión de Presupuesto de Diputados. Hubo tiempo para una conversación con Miguel Angel Pichetto, principal articulador del peronismo de los gobernadores, con quien ya habían ofrecido una foto de contacto público. También, con el diputado salteño Pablo Kosiner, referente de la misma franja del PJ en Diputados. Junto al ministro, Emilio Monzó trabaja centralmente en este delicado enhebrado político.

Por supuesto, esas conversaciones no definen uno a uno los puntos del Presupuesto, sino más bien el trazo político y los mecanismos para ir moviendo el proyecto. La intención, destacada por veteranos en este tipo de negociaciones, es darse el trabajo necesario para asegurar que el texto pase sin alteraciones graves la prueba de la votación en el recinto, es decir, lo más blindado posible en base a un entendimiento político previo.

En esa línea, se trataría de conciliar un mecanismo que le permita a quienes definen el tema en Diputados y el Senado ir revisando el proyecto en paralelo y discutir las modificaciones necesarias para que las dos cámaras actúen en sintonía. Ese nivel de entendimiento –se admite- era más alcanzable en épocas en que las fuerzas políticas funcionaban como partidos nacionales. Ahora, en cambio, es necesario atender a gobernadores o referentes parciales de un mismo espacio político. Un tejido complejo, en especial para este oficialismo que es minoría en las dos cámaras.

Fuente: Infobae

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