Asesinó a su mujer frente a sus cuatro hijos y su mejor amiga

POLICIALES


El hecho sucedió el sábado a la noche en el barrio Municipal de la pequeña localidad de San Martín de Tours, distante unos 20 kilómetros de Oberá. Es un asentamiento donde la joven madre vivía junto a los pequeños desde hace alrededor de tres años y medio, cuando decidió escapar de la violencia que sufría a manos de una pareja anterior.

Los cuatro hijos de Claudia, de 12, 10, 7 y 3 años, están ahora al cuidado de Miriam Fernández, una de las tías maternas que por el momento tendría la custodia temporaria, pero su intención es obtener cuanto antes la tenencia definitiva.

En ese punto, agregó: “Tengo dos hijos, mi casa no es grande, pero amor sobra. No quiero que los separen. No se merecen crecer lejos unos de otros”.

El asesinato fue cometido pocos minutos antes de las 22 y quienes conocían los vaivenes de la relación hablan de una muerte que se veía venir.

María Alejandra Tachile (23) salió en defensa de su amiga, pero no pudo salvarla de la muerte porque también debió esquivar las estocadas que lanzaba el acusado, dijo. Es testigo directo.

Con lágrimas en los ojos recordó que “estaba en casa cuando me llamó una conocida, desesperada. Me pidió que mire por Claudia porque él (por Salvayot) había llamado a la madre diciéndole que ya la había matado. No había luz, por eso agarré el teléfono celular y fui rápido hasta su casa, noté que estaba lo más bien e incluso me dijo que recién había llegado de la iglesia”, fueron sus primeras palabras.

Y continuó: “Me pareció raro que este tipo haya dicho eso, porque él siempre la amenazaba pero nunca cumplía, por lo que le devuelvo a la llamada a esta amiga para decirle que no se preocupara y cuando salgo, por la parte de atrás, veo que él estaba detrás del baño con un cuchillo en la mano. Me asusté. Le grité a Claudia, para informarle que estaba él ahí, escondido. Ella salió rápido y le reclamó a los gritos, que qué estaba haciendo ahí, por qué siempre involucraba a otra gente y que le entre en la cabeza que si tenían que arreglar las cosas, tenía que ser en la casa”.

María observó todo y su relato es contundente y escalofriante. “Él también empezó a gritarle cosas, intercambiaron insultos y la apuñaló, sin más. Solamente mi teléfono alumbraba algo, pero pude ver cuando le clavó el cuchillo en la panza a mi amiga por lo que salté encima para frenarlo, pero no pude. Empezó a tirar cuchillazos para todos lados y hasta esquivé un par. En eso los chicos salieron, comenzaron a gritarle que deje a su mamá, que no la mate, se sumó mi marido a los golpes y tampoco pudo frenarlo. Estaba enceguecido”, detalló.

Pero el drama continuó y recordó que “con sus últimas fuerzas, Claudia caminó unos pocos metros, se desplomó entre unas piedras que hay al costado de la casa y les gritaba a los chicos ‘¡Corran. Corran. Me hincó. Corran!’. Yo trataba de calmarla, de parar la hemorragia con una toalla y él (por el acusado) aprovechó para escaparse en moto. En el camino otros vecinos quisieron tumbarlo a piedrazos, pero no pudieron. Mientras eso pasaba me quedé con ella, para que no se duerma, esperando la ambulancia que nunca llegó. Claudia murió ahí, con sus hijos llorando sobre su cuerpo”.

Salvayot estuvo prófugo duró alrededor de siete horas. Despues de permanecer alrededor de una hora y media con su familia, sus progenitores decidieron entregarlo a la Policía, que llegó inmediatamente con patrulleros para trasladarlo hasta una celda de la Comisaría de San Martín.

Fuente: El Territorio

Dejanos tu opinión